Se prevé que sea compatible con los principales dispositivos manuales (teléfonos móviles, tabletas, lectores electrónicos).
La empresa ha justificado su decisión aludiendo a la necesidad de reducir costes, en concreto los de edición y distribución, en un contexto especialmente difícil para los medios. Aunque aún no se han concretado números, la desaparición de la edición impresa conllevará despidos.
La esperanza digital
El semanario justifica su decisión con argumentos estratégicos: la tecnología ha transformado el panorama de la comunicación y las publicaciones semanales pueden perder atractivo para un público que conoce al instante las noticias.
La opción digital puede ser, en este sentido, un salvavidas. Mientras el negocio tradicional se encuentra estancado, se cree que en Internet es posible sortear la crisis. Es significativo el crecimiento de las ventas de tabletas y similares, que permiten conexión permanente a la red. A finales de año se espera que los usuarios de estos aparatos superen los 70 millones de unidades en EE.UU., frente a 13 millones hace solo un par de años.
Sin embargo, puede que aun así el futuro no está asegurado para Newsweek. El periódico digital The Daily, puesto en marcha por News Corp. y dirigido solo para usuarios de iPad y iPhone, cosechó pérdidas importantes durante su primer año de circulación, algo más de 30 millones de dólares. Por otro lado, la empresa editora del New York Times y otros periódicos ha anunciado que la publicidad en sus medios digitales cayó un 2,2% el año pasado.
No es el primero ni será el último
En cualquier caso, el semanario americano no es el primero en abandonar el papel. En EE.UU., US News & World Report, una de las revistas de información general más leídas, en 2008 pasó de semanal a quincenal, más tarde a mensual, y en 2010 dejó de imprimirse; desde entonces se ha centrado en su página web y en papel solo publica números especiales. También SmartMoney, revista editada por el Wall Street Journal, es solo digital desde el mes pasado.
Mientras algunos semanarios de información general están pasando por un bache financiero, otras publicaciones similares, tanto norteamericanas (Time, The Atlantic o The New Yorker) como europeas (The Economist, The Spectator o L’Express) están consiguiendo mantener su edición impresa semanal, que convive con otra digital que se actualiza con frecuencia. Algunas revistas del mismo tipo han conseguido adaptarse a las nuevas circunstancias, ofreciendo aplicaciones para los aparatos que van saliendo al mercado, con el fin de atraerse a suscriptores más jóvenes.
En un contexto de crisis económica, los medios de comunicación están sufriendo problemas financieros debido al descenso de sus ingresos por publicidad. En la prensa escrita, los ingresos publicitarios de The New York Times se redujeron un 10.9%, pero esta pérdida fue compensada con el aumento de suscripciones digitales de pago, que han llegado a 566.000 en el tercer trimestre del presente año (un 11% más que en el trimestre anterior).
Pero frente al sector del periodismo diario, las revistas y semanarios gozan de cierta bonanza en EE.UU.: en los últimos tres años han conseguido incrementar sus ingresos publicitarios. Se espera que este año el crecimiento sea de un 2,6%, según E-marketer. The Economist ha logrado mantener este año su difusión de 1,5 millones de ejemplares, y Time cuenta todavía con su cómodo colchón de 3,3 millones.
¿Crisis económica o pérdida de identidad?
Newsweek lleva años perdiendo dinero y suscriptores. Entre 2007 y 2011, la tirada del semanario se redujo más del 50%, hasta 1,5 millones el pasado mes de junio.
Fue precisamente la mala situación financiera del semanario lo que llevó a su propietario, el Washington Post, a venderlo en 2010 al magnate Sidney Harman, que asumió una deuda de 47 millones de dólares y pagó por la revista el precio simbólico de un dólar. En noviembre de 2010, Newsweek se asoció con el portal de noticias The Daily Beast. Era una apuesta por una mayor presencia en Internet.
Desde entonces, Newsweek ha sido dirigida por Tina Brown, a cargo del Daily Beast. Brown ha realizado algunos cambios: más imágenes, portadas de impacto y firmas de prestigio. Su estrategia ha sido arriesgada y algunos números publicados han generado cierto malestar porque no tenían la seriedad propia de un semanario de información general.
Samir Husni, director del Magazine Innovation Center de la Facultad de Periodismo de la Universidad de Misisipí, cree que la política editorial de Tina Brown es lo que ha llevado a dejar la edición impresa, y no solo los problemas económicos. En última instancia, Newsweek no ha sabido retener a sus lectores y ha perdido también poco a poco sus señas de identidad junto a sus suscriptores. No son solo, pues, causas económicas lo que le han sacado, al final, de los quioscos.