El organismo ha pedido a Grecia medidas correctoras para establecer por qué los datos ofrecidos antes de entrar en la zona euro eran falsos. Con respecto a otros asuntos, se reforzará la cooperación para luchar contra el fraude y deberá declararse el “movimiento” de divisas.
REUNIÓN EN BRUSELAS
El Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin), reunido ayer
en Bruselas, pidió a Grecia que “corrija rápidamente su excesivo déficit”. El
Ecofin también estableció la necesidad de encontrar a los responsables que han
sumido al país en un caos estadístico que incluso ha llevado a descubrir a la UE
que el país falseó sus datos de convergencia para entrar en la zona euro.
El texto pactado en Ecofín hace referencia a que “es de la mayor
importancia que el Gobierno griego respete plena y rápidamente la disciplina
presupuestaria ligada a la moneda única” y señala que hacen falta “medidas
correctivas suficientes”. Los Veinticinco constatan además que “los déficits
presupuestarios han estado constantemente por encima del umbral de referencia”
del 3% del PIB en los años anteriores a la entrada de Grecia en la zona euro.
Datos engañosos
Según la misión
enviada por el comisario europeo de Economía y Asuntos Monetarios, Joaquín
Almunia, a Grecia el déficit público en 1999 (utilizado para su entrada en el
euro) no era del 1,8% del PIB como señaló el gobierno socialista entonces, sino
que superaba ya el 3%. Almunia apuntó sin embargo que el desajuste se debe
también al cambio de los métodos de estadística aplicado en 2000.
Por su
parte, Grecia ya se ha comprometido a reducir su déficit el 5,3% de 2004 al 2,8%
en 2005.
Francia y Alemania también verán como en la próximas semanas la
Comisión evaluará su situación presupuestaria para 2005 con el fin de decidir
los pasos siguientes del procedimiento por déficit excesivo en suspenso en
noviembre de 2003, según ha propuesto Almunia.
Contra el fraude fiscal
Pero este no ha sido el
único asunto tratado ayer por el Ecofín. La reunión también se saldó con el
compromiso de realizar un nuevo reglamento para reforzar la cooperación entre
las autoridades fiscales nacionales con el fin de combatir el fraude fiscal en
las ventas de alcohol, tabaco o productos energéticos.
Este problema daña
de forma importante las arcas europeas, puesto que se calcula que las pérdidas
provocadas por el fraude fiscal sobre el tabaco y el alcohol en la UE alcanzó
los 4,8 millones de euros en el año 1996, sobre una recaudación total de 234.000
millones, según datos del Ejecutivo Comunitario.
Por ello, la nueva
norma, además de contactos más directos entre los servicios de control de los
Estados miembros, acelerará la circulación de la información y se impondrán
reglas de cooperación más claras y más apremiantes.
El Ecofin ha
establecido un plazo de tres meses a los Estados miembros para que faciliten las
informaciones solicitadas. Además, formaliza procedimientos que autorizan a los
funcionarios de un Estado miembro a llevar a cabo investigaciones en otro país
de la UE.
La nueva norma pretende también fijar reglas aplicables a los
plazos de almacenamiento de los productos, así como a las modalidades de
intercambio de información. Otro de los objetivos es asegurar la trasmisión de
datos estadísticos a la Comisión para permitir que ésta juegue un papel de
coordinación y de simplificación, además de asegurar el intercambio de
información con los países que no pertenecen a la UE.
Declaración de divisas
Finalmente, los ministros
de Economía y Finanzas decidieron también que toda entrada o salida del
territorio de la Unión Europea de cantidades superiores a los 10.000 euros en
efectivo deberá ser declarada.
Hasta ahora la UE tenía solamente un
mecanismo comunitario para evitar el blanqueo de capitales mediante el control
de las transacciones efectuadas a través de entidades de crédito e instituciones
financieras, así como determinados tipos de profesiones.
El control
sobre los movimientos de dinero en efectivo, incluidos cheques, cheques de
viaje, pagarés y órdenes de pago, viene así a reforzar las fronteras exteriores
del mercado único, puesto que la ausencia de una armonización en el control
transfronterizo de medios de pago supone un lastre que dificulta la lucha de las
autoridades contra el blanqueo, pero también genera problemas en las
investigaciones antiterroristas.
El presidente del Ecofin, Gerrit Zalm,
apuntó que éste “es un tema importante para la financiación de terrorismo” y
puntualizó que para su cumplimiento se utilizarán perros en las aduanas capaces
de detectar la presencia de dinero en efectivo.
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