El Ejército de Estados Unidos dijo ayer que dejó en libertad a 1.000 detenidos de la prisión de Abu Ghraib en Irak a peditición del gobierno de Bagdad, la mayor cifra de prisioneros liberados hasta la fecha, mientras las conversaciones por la Constitución siguen su curso. “Se trata de una maniobra que definitivamente recibimos bien”, dijo el líder suní Husein al Faluji.
Llas conversaciones entre suníes y chiítas por la Constitución siguen su curso
No estaba claro si la decisión de liberar a los presos tuvo relación con una demanda de los suníes, quienes negocian un borrador de la Constitución, a las autoridades iraquíes para que liberen a prisioneros suníes y así puedan participar en un referendo y en las elecciones este año.
Sea o no parte de las negociaciones sobre el tratado constitucional, la liberación relaja tensiones respecto a los estimados 10.000 prisioneros iraquíes en centros de detención estadounidense en el país.
“Se trata de una maniobra que definitivamente recibimos bien”, dijo Husein al Faluji, uno de los 15 suníes miembros del panel que trabaja en el borrador de la Constitución. Los líderes de la comunidad suní se han quejado de la injusticia de las largas detenciones sin cargos, durante las cuales los prisioneros no tienen acceso a abogados ni a familiares.
La liberación de prisioneros de la cárcel de Abu Ghraib por parte de EEUU ha sido uno de los asuntos más sensibles para los iraquíes desde la invasión en 2003. En esa prisión hubo un escándalo el año pasado, cuando se filtraron fotografías de militares estadounidenses abusando de prisioneros y forzándolos a simular actos sexuales, lo que provocó la indignación internacional.
Asimismo, dos tribus árabes suníes, una leal a Al Qaeda y otra al gobierno, tuvieron un enfrentamiento en el oeste de Irak que provocó la muerte de al menos 20 personas y dejó a varias heridas, dijeron el sábado dirigentes hospitalarios y clérigos del pueblo.
Los enfrentamientos entre las tribus resurgieron el viernes y sábado cerca de Qaim, donde los ´marines´ estadounidenses lanzaron entre mayo y julio varias ofensivas para erradicar a los insurgentes.
Clérigos del pueblo dijeron que miembros de la tribu Karabilah -aliada a Al Qaeda- atacaron casas de la tribu rival Albu-Mehel, cuyos miembros pertenecen mayormente a las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes en la provincia de Anbar.
Constitución estancada
El portavoz del Parlamento Hajem al Hasani confirmó que un borrador de la Constitución con nuevas propuestas sobre temas polémicos como el federalismo será revisado por los suníes, y que la cámara recibirá una respuesta hoy.
Los suníes se oponen al federalismo, pues temen que dé a los líderes chiíes y kurdos, que dominan el Gobierno, el control sobre los recursos petroleros del norte y el sur de Irak. Prefieren un fuerte gobierno central.
Por su parte, los líderes chiíes y kurdos esperan que los suníes acuerden la Constitución en un intento de neutralizar la insurgencia. Las negociaciones para alcanzar un borrador, que chiíes y kurdos dicen es un proyecto para la democracia pero que los suníes estiman puede disparar una guerra civil, se han extendido por semanas sin lograr un acuerdo final.
Líderes suníes advirtieron de que si no se hacen importantes concesiones a sus peticiones, movilizarán a su comunidad para que voten “No” en el referéndum constitucional que se celebrará en octubre, lo que podría provocar una batalla política mientras la insurgencia sigue atacando.
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