América, Economía y Sociedad

El futuro energético de Estados Unidos: más carbón y más petróleo

Estados Unidos volverá a ser el mayor productor mundial de petróleo, y el carbón será la primera fuente de energía, por la demanda de China y la India. El carbón ha cubierto casi todo el aumento de demanda de energía en los últimos años y su uso ha crecido más rápidamente que el conjunto de las energías renovables

EE.UU. está en camino a la suficiencia energética, según el último informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que calcula que hacia 2030 la demanda energética de país podrá satisfacerse con sus propios recursos. De hecho, además de la posibilidad de evitar importaciones de crudo de países árabes y recuperar su primer puesto como productor de petróleo, perdido hace diez años, EE.UU. superará también a Rusia en producción de gas en 2015.

Esto supone un cambio importante en el panorama energético: se debilitará el predominio de la OPEC y EE.UU. contribuirá en gran medida a satisfacer el aumento de las necesidades de los países en desarrollo. En concreto, la AEI calcula que desde ahora a 2035 la demanda total de energía subirá entre un 30% y un 45%, y más de la mitad (60%) del aumento corresponderá a India, China –el mayor consumidor de energía en la actualidad– y Oriente Medio.

Afloran el petróleo y el gas

El incremento de la producción estadounidense, junto con políticas de eficiencia energética adoptadas en el país, explican el cambio de tendencia. La posibilidad de obtener gas de esquisto, gracias a métodos más eficaces de exploración y extracción, ha permitido explotar yacimientos que antes no se conocían o no eran rentables. La mayor cantidad de gas causó una caída importante de los precios de la energía y abrió la posibilidad de exportar excedentes.

La misma tecnología de exploración se ha empezado a aplicar para extraer petróleo, con lo que se espera un abaratamiento similar de los precios del crudo.

Sin embargo, la mejor explotación de sus recursos no basta para explicar la situación preponderante que EE.UU. adquirirá. También influyen las medidas de eficiencia energética en el transporte, la industria o los usos domésticos.

El futuro, no tan verde ni sostenible

Aunque existe cierto avance en el uso de fuentes de energía limpias, el informe advierte que aún se está lejos de alcanzar la sostenibilidad. Así, por ejemplo, la demanda de carbón decrece en EE.UU., pero no ocurre lo mismo con la producción, que se exporta sobre todo a Europa, China o India, donde el precio de las energías alternativas es mayor. El carbón, más contaminante que los otros combustibles fósiles, ha cubierto casi todo el aumento de demanda de energía en los últimos años y su uso ha crecido más rápidamente que el conjunto de las energías renovables.

La AIE pronostica que en 2017 el consumo de carbón sobrepasará al de petróleo y se convertirá en la primera fuente mundial de energía. Dentro de diez años, China y la India serán los mayores importadores y consumidores de carbón.

En cambio, el informe prevé que retrocederá la energía nuclear, en buena parte a consecuencia de los cambios de política adoptados por Japón y otros países a raíz del accidente en la central de Fukushima.
 

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