El proyecto puede ser debatido y aprobado en la Asamblea Nacional el próximo mes de junio.
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Martes, 21 de julio 2026

El proyecto puede ser debatido y aprobado en la Asamblea Nacional el próximo mes de junio.
Francia sufrió hace algo más de diez años una gran agitación social y violencia en las barriadas extremas –banlieu– de París y de las grandes ciudades. Las autoridades consiguieron a duras penas frenar y encauzar el conflicto, reflejo de muchas carencias sociales en esas zonas urbanas: fracaso escolar, desempleo, pobreza, desintegración familiar, discriminaciones…
En el otoño de 2005, durante tres semanas de tensión, a raíz de dos muertes en confrontaciones con la policía, la violencia de los jóvenes sacó a la luz un desarraigo muy distinto al de los universitarios de 1968. Desde entonces, se han invertido miles de millones de euros en unos seiscientos barrios periféricos de Francia, donde viven ocho millones de personas, más de la mitad inmigrantes. Ha mejorado algo la integración, pero sin tocar fondo en materias fundamentales, agravadas además por el desarrollo de la delincuencia y el narcotráfico. En contra del mito francés de la igualdad republicana, se descubren cada vez más guetos al estilo americano.
En Francia existe ahora otro factor añadido: la influencia de las mezquitas y los imanes, con una creciente carga de fundamentalismo y odio hacia Occidente. Crecen las tendencias comunitaristas, frente a la identidad y neutralidad republicana, con manifestaciones diversas, notoriamente peligrosas para la paz social. A sensu contrario, son también caldo de cultivo para el populismo, reflejado por el avance del Frente Nacional: su candidata a la presidencia podría ganar la primera vuelta en las presidenciales de 2017, de acuerdo con la tendencia observada ya en los últimos comicios regionales.
Las diversas iniciativas gubernamentales se han acelerado ahora, ante la magnitud de la desigualdad reflejada en ambientes dominados por inmigrantes no integrados en la cultura republicana, con predominio de musulmanes, con el consiguiente posible caldo de cultivo para el radicalismo.
En ese contexto, el gobierno ha aprobado un ambicioso proyecto de ley de la igualdad y la ciudadanía. Intenta ser una respuesta al apartheid territorial, social y étnico denunciado por el propio primer ministro Manuel Valls a comienzos de año. El plan contempla 65 medidas –algunas bien concretas– en materia de educación, vivienda, empleo, laicidad, lucha contra las discriminaciones, ciudadanía e integración social.
En el campo urbanístico la reforma se propone, sobre todo, distribuir mejor la oferta de vivienda pública y evitar “las concentraciones de la pobreza”. Concederá mayor poder a los organismos competentes, para hacer cumplir las normas relativas a cuotas de alojamientos populares en los diversos municipios, y no sólo en los barrios que exigen una atención prioritaria. El 25% previsto en cada territorio, si se cumple, debería romper la “lógica de la segregación y el apartheid” y promovería la integración social (mixité), frente a alcaldes recalcitrantes. Se concederán más competencias a los prefectos (gobernadores civiles) para asegurar la vigencia práctica de las normas generales.
De otra parte, para fomentar la participación ciudadana de los jóvenes, se generalizará el servicio social (objetivo: 350.000 jóvenes en 2018). Ofrece nuevas oportunidades de compromiso social: dedicar tiempo a la colectividad y a los demás, aun a cambio de una cierta remuneración.
De acuerdo con la tradición nacional, se reforzará también el estudio de la lengua francesa, mediante disposiciones para luchar contra el analfabetismo.
Otras medidas introducirán políticas activas en favor del empleo juvenil, sin excluir facilidades para la creación de empresas personales.
Por último, como se esperaba, el texto modifica la ley de 1881 sobre la libertad de prensa, para endurecer los delitos racistas y las discriminaciones (serán, además, circunstancias agravantes de cualquier violación jurídica).
El plan es que el proyecto pueda ser debatido y aprobado en la Asamblea Nacional el próximo mes de junio.
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