AGENCIAS / JFG.- El Gobierno de México ha rechazado un extraño pacto. “La Tuta”, el nuevo líder del sangriento cártel de “La Familia michoacana”, ofreció a Calderón llegar a un acuerdo que ponga fin a la violencia que en las últimas horas ha dejado dieciocho muertos y veinticuatro heridos en tres estados de la república. “No se pacta ni negociará jamás con organización delictiva alguna”, fue la respuesta.
AMÉRICA / Aumenta su ofensiva contra la Policía
El nuevo jefe de la organización criminal “La Familia michoacana”, Servando Gómez Martínez, alias “La Tuta”, ofreció al presidente Felipe Calderón dialogar y llegar a un acuerdo que ponga fin al baño de sangre desatado en tres estados de México en las últimas horas. La propuesta fue dada a conocer a través de una llamada telefónica al programa que conduce el periodista Marcos Knapp en la televisión de Michoacán, estado donde opera ese poderoso cártel del narcotráfico.
El sustituto de Arnoldo Rueda Medina, alias “La Minsa”, detenido el 11 de julio, afirmó que la organización que encabeza y representa “admira” al presidente de México, al Ejército y a la Armada mexicana. Aclaró que “La Familia” tiene “pleito” contra la Policía Federal y la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada. “Esto nunca se va a acabar, queremos llegar a un consenso”, dijo.
Horas después, el secretario de Gobernación (Ministerio de Interior), Fernando Gómez Mont, dijo que el Gobierno federal rechaza todo tipo de diálogo o pacto con las bandas del narcotráfico, a las que responsabilizan de una oleada de violencia que desde diciembre de 2006 ha dejado más de 12.300 muertos. En esa fecha, el presidente Calderón ordenó poner en marcha operativos en varias regiones del país movilizando policías federales y soldados a las zonas más peligrosas, entre ellas Michoacán.
En un comunicado de prensa, Fernando Gómez Mont, dijo en un comunicado de prensa que “el Gobierno federal no dialoga, no pacta ni negociará jamás con organización delictiva alguna” y que “las organizaciones criminales deben tener claro que la ofensiva del Estado va a continuar y que la violencia entre ellas sólo terminará cuando se sometan a la autoridad”.
Tras la detención de “La Minsa”, sicarios de “La Familia michoacana” lanzaron violentos ataques en los estados de Michoacán, Guanajuato y Guerrero contra instalaciones y agentes de la Policía Federal. El gobernador michoacano, Leonel Godoy – cuyo medio hermano está involucrado en la matanza de policías-, mantiene la alerta máxima. Al menos veintiún ataques se registraron en las últimas horas, con un saldo de dieciocho agentes muertos, veinticuatro heridos y tres criminales detenidos. La violencia ha obligado al Gobierno federal a enviar 1.500 agentes para enfrentar a los narcotraficantes.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR