La Comisión Europea ve “difícil” concluir antes del plazo límite del 31 de octubre las negociaciones con Mercosur para alcanzar un acuerdo de libre comercio.
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Martes, 21 de julio 2026
La Comisión Europea ve “difícil” concluir antes del plazo límite del 31 de octubre las negociaciones con Mercosur para alcanzar un acuerdo de libre comercio.
PROBLEMAS PARA CUMPLIR LA AGENDA PREVISTA
La Comisión Europea ve “difícil” concluir antes del plazo límite del 31 de octubre las negociaciones con Mercosur para alcanzar un acuerdo de libre comercio, ya que considera que la oferta final del bloque formado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay “no responde al nivel de ambición necesaria”, según explicó la portavoz de Comercio, Arancha González.
El Ejecutivo comunitario envió esta semana a Mercosur su oferta completa, que prevé abrir los mercados europeos a más del 95% de las exportaciones procedentes de Mercosur. El 65% de las tarifas se eliminarán de manera inmediata, y sólo el 9% se suprimirá al final de un periodo de transición de 10 años. Para los productos agrícolas especialmente “sensibles” para la UE, como la carne de pollo o de bovino, o el etanol, se establece un acuerdo de acceso a través de cuotas.
También se mejora el acceso de Mercosur a los sectores de servicios, inversiones y compras públicas, más allá de los compromisos de la UE en la Organización Mundial del Comercio (OMC). No obstante, los Veinticinco se reservan la apertura de las compras públicas en los sectores de alimentos, textil y aeuronáutico a que Mercosur mejore su oferta. “De esta forma se refleja la ambición que nosotros hemos constatado en la oferta de Mercosur”, señaló González.
La Comisión lamenta que en la oferta completa del bloque latinoamericano, en el capítulo de tarifas industriales, el montante de intercambios a liberalizar haya descendido del 88% al 77%. Además, la promesa de Mercosur de mejoras en la protección de las denominaciones de origen, en servicios financieros, en telecomunicaciones o en compras públicas “no se encuentra en la oferta recibida”, explicó la portavoz.
El Ejecutivo comunitario asegura que las negociaciones con Mercosur han sido una “prioridad” en su mandato, y que los comisarios de Comercio, Pascal Lamy, y Agricultura, Franz Fischler “han dedicado mucho tiempo y enormes esfuerzos para hacer progresar estas negociaciones”. La Comisión seguirá estudiando los detalles de la oferta y, probablemente la semana que viene, celebrará una reunión con Mercosur para “debatir qué hacemos a partir de ahora”.
Mercosur manifiesta su decepción
El Mercado Común del Sur (Mercosur) manifestó ayer su decepción con la propuesta de la Unión Europea (UE) para el acuerdo que ambos bloques pretenden firmar antes del 31 de octubre, lo que dificulta el cumplimiento de los plazos fijados.
“Una evaluación preliminar de la oferta completa de la UE revela que no se concretó una contrapartida equivalente, o al menos próxima, al esfuerzo de mejora hecho por el Mercosur”, según el ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, país que ejerce actualmente la presidencia temporal del bloque suramericano.
La unión aduanera integrada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay afirmó que, en la propuesta que envió el pasado viernes a la UE, ofreció “concesiones que nunca hizo antes en otras negociaciones”.
El Mercosur y la UE negocian desde hace casi 14 años la integración de sus mercados, aunque oficialmente el proceso comenzó en 1999 y debería concluir antes del 31 de octubre, según acordaron las partes.
El objetivo es poner en marcha un amplio acuerdo de asociación, con libre comercio incluido, en 2005. Sin embargo, las divergencias entre ambas partes han generado altibajos en las negociaciones en los últimos meses, hasta el punto que fueran temporalmente suspendidas en julio.
Un nuevo aliento de esperanza surgió hace tres semanas tras una reunión entre el canciller brasileño, Celso Amorim, y el comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, quienes decidieron reanudar y entrar de lleno en las negociaciones.
No obstante, aunque el bloque suramericano afirma que aún realizará un análisis minucioso de la nueva oferta europea, el aplazamiento del plazo para concluir las negociaciones parece inevitable, según se admite en ambos lados.
Según la cancillería brasileña, además de las evaluaciones que aún tendrá que hacer junto a los demás integrantes del Mercosur, continuará “manteniendo consultas con la parte europea para dar continuidad al proceso negociador”.
En el comunicado de ayer, Brasil aseguró que el Mercosur se empeñó en presentar ofertas que atendiesen los intereses prioritarios europeos con el objetivo de estimular a la UE a hacer lo mismo y así aumentar en el futuro el flujo de comercio y negocios entre las dos regiones.
“La oferta recibida se sitúa en un nivel inferior a la que ya había sido originalmente formalizada al Mercosur en la propuesta de mayo último, ya que repite cuotas anteriormente ofrecidas”, reclama el bloque de Suramérica.
El Mercosur pide un mayor acceso de sus productos agropecuarios a los mercados europeos, y exige el fin de los subsidios oficiales a los productores agrícolas en esos países.
El bloque suramericano alega que, en su propuesta, acepta eliminar los aranceles sobre el 90 por ciento de las importaciones provenientes de la UE, así como propone una mayor apertura para que las empresas europeas puedan actuar en las áreas de telecomunicaciones y finanzas.
Añade que igualmente se ha comprometió con la seguridad jurídica necesaria para que inversores europeos puedan actuar en la región.
Sin embargo, fuentes diplomáticas brasileñas que pidieron no ser identificadas admitieron que la oferta del bloque que representan no es tan ambiciosa como se propaga. Afirman que, debido a varias dificultades, han dejado fuera de la lista de productos que podrán ser libremente importados desde Europa algunos que interesan a la UE, como los lácteos.
Las mismas fuentes explicaron que esas decisiones fueron tomadas por las presiones hechas por los sectores empresarial, obrero y agrícola de los países del Mercosur.
Esta semana en Brasil centrales sindicales, grupos de pequeños agricultores y representantes de la industria enviaron al Gobierno documentos en los que pedían más serenidad en las negociaciones y rechazaban algunos de sus puntos.
Reacciones
Uruguay se siente “muy decepcionado y frustrado” por la propuesta presentada por la Unión Europea (UE) al Mercosur, señaló este jueves Gustavo Vanerio, responsable de la Dirección para Asuntos de Integración y Mercosur de la cancillería uruguaya.
En diálogo con la AFP calificó de “espirales descendentes” los intercambios de propuestas, tanto del bloque que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, como el de la UE, recibido por los cuatro países sudamericanos este miércoles.
En el caso de la última oferta presentada por la UE, Vanerio dijo que se trata de “un retroceso en lo que habían anticipado”, en particular en el rubro agrícola.
La decepción y la frustración se explican, según el funcionario uruguayo, en que no estaban tan distantes las posiciones de los bloques y que en las negociaciones en Brasilia se alentó la posibilidad de llegarse a un acuerdo entre las partes para un acuerdo de libre comercio.
Vanerio reconoció que también hubo un retroceso en la propuesta del Mercosur de la semana anterior, en particular en la parte de bienes, precisando que se trata en especial del rubro autopartes de la industria automotriz, para el que el bloque sudamericano propuso una desgravación a 18 años.
Advirtió que Argentina, Brasil y Paraguay sostienen esa propuesta, “y quedamos uno a tres”, resignó Vanerio.
Sobre la posibilidad que los bloques alcancen efectivamente el acuerdo al 31 de octubre próximo, el funcionario uruguayo señaló que la situación “está complicada”, pero estimó que se trata de que cada una de las partes “mejore los ritmos”.
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