Después de un mes de parálisis, el Congreso reanudó el martes sus sesiones de trabajo tras acoger criterios jurídicos que reconocen como válida la destitución de 57 de los 100 diputados, en una controversial decisión que todavía no es aceptada por los afectados. Los diputados destituidos denuncian ante la opinión pública que en Ecuador se ha producido un “golpe de Estado”.
Los 57 diputados destituidos denuncian que se ha producido un Golpe de Estado
La presencia de 63 diputados posibilitó el quórum para instalar la sesión. Los congresistas presentes son de partidos de izquierda, centroizquierda y grupos afines al gobierno, quienes asumieron los cargos de los destituidos.
No estuvieron presentes los legisladores no destituidos de bloques opositores al presidente Rafael Correa.
“Mi decisión, por encima de las amenazas de juicios penales que he recibido para instalar esta sesión, me obliga a estar con el pueblo ecuatoriano y entregar un Congreso funcionando que legisle y fiscalice´´, señaló el presidente del organismo, Jorge Cevallos.
Dijo, tomó la decisión facultado por varios informes de asesoría jurídica del organismo y de la Procuraduría del Estado que reconocen la vigencia de la resolución del Tribunal Supremo Electoral del 7 de marzo, de cesar en sus cargos a los 57 congresistas por obstaculizar la consulta popular del domingo.
En el referendo los ecuatorianos aprobarán o rechazarán la instalación de una asamblea constituyente, promovida por el gobierno y criticada por la oposición.
Cevallos, según la agencia de noticias AP, había pedido el criterio jurídico del procurador Xavier Garaicoa para proceder a instalar la sesión del martes, luego de que él mismo se había visto obligado a suspender las sesiones las últimas semanas ante dos fallos jurídicos contradictorios.
Garaicoa expresó que “la resolución (de la corte electoral) está vigente”porque no existe ningún pronunciamiento contrario por parte del Tribunal Constitucional (TC).
El TC es la máxima instancia que avala la legalidad de resoluciones jurídicas. Por ello, el procurador consideró que ese organismo será el que ´´nos de una solución definitiva a este tema´´ y sugirió que el Congreso podría funcionar ´´con una integración provisional´´ hasta que el TC se pronuncie.
Una vez instalada la sesión legislativa, los diputados procedieron a debatir sobre la agenda del día pero no adoptaron ninguna decisión.
Centenares de policías rodearon el edificio del Legislativo para vigilar las instalaciones y no permitir el ingreso de los diputados destituidos, quienes no llegaron hasta el lugar.
Sin que se registraran incidentes, decenas de personas se apostaron en las afueras para expresar su respaldo a la asamblea constituyente.
Golpe de Estado”
Mientras tanto, 56 legisladores destituidos se reunieron en un hotel de la capital en lo que llamaron la sesión del ´´verdadero Congreso´´, como la calificó Edison Chávez, quien encabezó la reunión paralela y que antes de ser destituido fungía como vicepresidente del Legislativo.
Ahí anunciaron su rechazo a la instalación del Congreso y a lo dicho por el procurador porque ´´no está facultado´´ para pronunciarse sobre el asunto.
“Este no es un Congreso paralelo, este es el Congreso, el único que existe… los 56 legisladores que ustedes ven presentes ahora (uno renunció), representan al verdadero Congreso Nacional´´, aseguró Chávez.
“Nosotros desconocemos lo que está ocurriendo en el Banco Central´´, donde está ubicado el pleno del Congreso, porque dijo, no reconocen a sus diputados suplentes que se aliaron con el gobierno.
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