En borradores de los documentos filtrados por la prensa, hay duras críticas contra una política que sacrificó el crecimiento económico y el combate contra el desempleo en aras de la lucha contra la inflación.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Martes, 21 de julio 2026

En borradores de los documentos filtrados por la prensa, hay duras críticas contra una política que sacrificó el crecimiento económico y el combate contra el desempleo en aras de la lucha contra la inflación.
Acosado por las denuncias de corrupción y por la necesidad de nuevas alianzas
Lula recuperó su índice de popularidad de antes de la crisis que barrió con la plana mayor del PT y con varios de sus principales ministros, y es favorito para la reelección. El mandatario pudo unir así en torno a su candidatura, aún sin oficializar, a todos los sectores del PT.
Pero el gobierno está a la defensiva por nuevas acusaciones, que involucran en redes de corrupción al ministro de Hacienda, Antonio Palocci, el último de los grandes sobrevivientes de la crisis.
Lula defendió a su ministro, cuya cabeza pide la oposición, en el primer gran embate político desde que la semana pasada el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, del ex presidente Fernando Henrique Cardoso) designó al gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, para disputar la sucesión del ex sindicalista.
Palocci es criticado también en el PT por la política de ajustes que hasta ahora no ha producido el crecimiento económico esperado; según medios de prensa, sus partidarios quieren aprovechar los ataques de la oposición para votar una moción de defensa del ministro y aplazar la discusión de las cuestiones económicas.
Esa versión fue desmentida por el secretario general del PT, Raul Pont, de una tendencia crítica de Palocci. En declaraciones a la AFP, Pont afirmó que los problemas del ministro serán “un asunto menor” en la agenda de estos dos días de trabajo.
Pont pretende que el directorio envíe un mensaje no sólo a la sociedad, sino también a Lula: “No queremos rendirnos al sentido común ni a la mera práctica gubernamental. Administrar es importante, pero más importante es profundizar los compromisos programáticos del PT”, declaró.
En borradores de los documentos filtrados por la prensa, hay duras críticas contra una política que sacrificó el crecimiento económico y el combate contra el desempleo en aras de la lucha contra la inflación.
El ministro de Planificación Paulo Bernardo, miembro del directorio del PT, mostró el viernes disgusto por el tono de la discusión.
“No podemos tener un programa de gobierno que parezca de oposición. Debemos tener un programa que hable de apoyo a la política actual (…). El PT es el principal partido de la base de apoyo del gobierno, y tiene que asumir esa responsabilidad”, afirmó. El presidente del PT, Ricardo Berzoini, juega de moderador. En declaraciones a la AFP, afirmó que la estabilidad macroeconómica lograda desde que Lula llegó al poder en 2003 “da bases” para un segundo mandato, “donde aparte de la meta de inflación y la responsabilidad fiscal tengamos que pensar en metas de crecimiento y metas sociales ambiciosas”.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A