Como consecuencia del desarrollo de los acontecimientos, el ejército kurdo ha penetrado en Irak, siguiendo así las premisas de Gul: “aquellos que nos han causado este sufrimiento sufrirán también. Aquellos que asumen que pueden sacudir así el estado turco verán que nuestra venganza por estos ataques será grande. Verán de una vez que no pueden librar una guerra contra el estado turco” (ABC).
El Mundo nos recuerda que, justo un día antes, se produjo otro atentado presuntamente cometido por el PKK que causó la muerte a varios policías y civiles, entre ellos una niña. El País ofrece una muy buena contextualización del atentado y de los precedentes, señalando que desde junio se ha multiplicado la comisión de actividades terroristas por parte del PKK, siendo el saldo de las mismas medio centenar de militares turcos así como decenas de civiles, dentro de los cuales se incluyen kurdos. Igualmente, otro dato muy importante que añade el diario de PRISA es que el atentado ha tenido lugar cuando el partido que representa los intereses de los kurdos ha aceptado tomar parte en los debates sobre la reforma de la Constitución.



















