Dado que la mayoría en el Parlamento queda establecida en los 67 escaños, los miembros del partido gubernamental esperan hacerse con el poder con la ayuda de los independientes, impidiendo así que los radicales de Hamás, en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos y la Unión Europea, se hagan con el poder legislativo.
Hamás amenaza la hegemonía de Al Fatá en las primeras elecciones parlamentarias posteriores a Arafat
Tras un año de retrasos, los palestinos están llamados el próximo miércoles a las urnas para decidir la formación de su Parlamento, en unas elecciones que podrían desembocar en una difícil cohabitación que dificultaría la situación en Oriente Próximo. En el caso de que el Movimiento para la Resistencia Islámica, Hamás, se hiciera con el triunfo electoral y se impusiera a Al Fatá, los palestinos estarían representados por primera vez en su historia por una formación ajena a la Organización para la Liberación de Palestina, rompiendo así con la herencia política de Yasir Arafat.
Más de 1,3 millones de palestinos, del total de 3,5 millones que viven en los territorios de la Autoridad Palestina, están registrados para emitir las dos papeletas electorales que decidirán la formación del Consejo Legislativo Palestino (CLP), ante la mirada de más de 17.000 observadores, entre ellos 343 miembros de equipos de observación internacionales.
Según los últimos sondeos, el partido en el poder, Al Fatá, del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y Hamás se acercan con resultados muy ajustados a la jornada electoral. Hamás supone un serio desafío para Al Fatá, que ha dominado el escenario político palestino durante décadas. De hecho, la fuerza demostrada por el movimiento de resistencia obligó al partido de Abbas a unificar sus listas en una propia, reuniendo así a la vieja guardia con la nueva generación dirigida por Marwan Barghuti, que aparece el primero en la lista de Al Fatá, y que se encuentra encarcelado en Israel, condenado a varias cadenas perpetuas.
Según datos publicados el viernes por el Centro de Comunicaciones y Medios de Comunicación de Jerusalén, Al Fatá obtendría el 32% de los votos en los comicios de la próxima semana, mientras que Hamás se haría con un 30%. La promesa de Hamás de ´limpiar´ el Gobierno de corrupción ha calado entre los votantes palestinos, cansados de las acusaciones de mal gobierno de Al Fatá y de un conflicto que no llega a su fin.
En general, los estudios de opinión más recientes han mostrado entre uno y dos puntos de ventaja al partido de Abbas. De los 132 escaños, Al Fatá se mueve en una horquilla de entre 50 y 52 escaños y Hamás oscila entre los 38 y los 49, mientras que el resto se lo repartirían los independientes.
Dado que la mayoría en el Parlamento queda establecida en los 67 escaños, los miembros del partido gubernamental esperan hacerse con el poder con la ayuda de los independientes, impidiendo así que los radicales de Hamás, en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos y la Unión Europea, se hagan con el poder legislativo.
Israel ha amenazado con impedir de todas las maneras que Hamás alcance el poder, aunque el veterano político hebreo Simon Peres, que espera volver al Gobierno después del 28 de marzo, se ha manifestado dispuesto a negociar con los radicales si abandonan las armas. Mientras, diplomáticos europeos reconocen la preocupación por el posible buen resultado de Hamás y el impacto político que puede acarrear, y ponen de manifiesto la falta de movilización de Al Fatá como una de las causas que podían llevar al triunfo del movimiento de resistencia.
Por su parte, la comisaria de Relaciones Exteriores y Política de Vecindad de la Unión Europea, Benita Ferrero-Waldner, dejó claro esta semana ante el pleno de la Cámara de Estrasburgo que Bruselas apoyará a “cualquier Gobierno palestino que busque la paz a través de medios pacíficos”.
La pasada semana, el presidente palestino se declaraba dispuesto a dimitir de su cargo si en las elecciones Hamás resulta ganador e impone su programa político al Gobierno.
Esta expectación contrasta con la creada por el primer ministro israelí en funciones, Ehud Olmert, que aseguró que después de los comicios palestinos e israelíes espera iniciar negociaciones con Abbas que conduzcan a “un acuerdo de paz duradero”. Estas posibilidades se verían claramente dificultadas si los militantes de Hamás, que en su programa fundacional preconizaba la destrucción del Estado de Israel, se hacen con el Gobierno.
El resultado oficial del escrutinio se conocerá dos semanas después de la jornada electoral, aunque los primeros resultados se conocerán una vez cierren los colegios electorales, según los previsto a las 19:00 horas locales, después de doce horas abiertos.
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