Endurece las condiciones del reagrupamiento familiar y combate los matrimonios de convivencia
El polémico proyecto de ley del ministro francés de Interior sobre inmigración selectiva ha superado hoy el filtro de la comisión de leyes de la Asamblea Nacional, según informaron fuentes parlamentarias.
La comisión aprobó 90 de las 260 enmiendas presentadas por los grupos parlamentarios a la futura ley, que será debatida del 2 al 5 de mayo, y a la que se oponen medio centenar de asociaciones de defensa de derechos humanos y las tres iglesias cristianas.
El texto endurece las condiciones de entrada de inmigrantes a Francia, así como su estancia, al tiempo que favorece la venida de “extranjeros cuya personalidad y talentos supongan un beneficio para el desarrollo” del país.
Se refiere a científicos, informáticos y artistas, quienes podrán beneficiarse de un permiso de residencia de tres años.
Endurece las condiciones del reagrupamiento familiar
Por contra, el proyecto de ley endurece las condiciones de reagrupamiento familiar, principal puerta de entrada actualmente de los inmigrantes legales en Francia.
Según un informe oficial divulgado, la entrada de inmigrantes legales por ese motivo en Francia en 2004 descendió a 25.429, frente a los 26.768 del año precedente, pese a que la migración en general experimentó un aumento y llegó a 140.100 personas (135.100 en 2003).
Los extranjeros que quieran traer a sus familias tendrán que demostrar que viven al menos 18 meses de forma regular en Francia y no 12 como ahora, y además deberán ingresar como mínimo el salario mínimo (1.200 euros al mes) de su trabajo y no de ayudas sociales.
Contra los matrimonios de conveniencia
Para luchar contra los matrimonios de conveniencia, la tarjeta de residente sólo será atribuida al cónyuge extranjero tras tres años de matrimonio, en lugar de dos.
En 2004, las naturalizaciones por matrimonio experimentaron un fuerte incremento: 34.440, frente a las 26.956 de 2000.
Y finalmente, la futura ley elimina la entrega automática del permiso de residencia a los inmigrantes ilegales que viven desde hace 10 años en Francia.
El Partido Socialista (PS, principal fuerza de la oposición) ha arremetido contra este texto que considera “una operación electoral” de Sarkozy hacia el electorado del ultraderechista Frente Nacional (FN), que según los últimos sondeos representa entre el 10 y 14 por ciento de la sociedad francesa.
Sarkozy no oculta sus intenciones de presentarse como candidato a las elecciones presidenciales de 2007.



















