Política

España jugó un papel clave en las distintas negociaciones de la paz en Oriente Próximo

España proporcionó un apoyo fundamental a las aspiraciones de paz del desaparecido Yaser Arafat, especialmente durante los últimos trece años, desde la celebración de la Conferencia de Madrid de 1991 hasta las gestiones directas de Miguel Ángel Moratinos como enviado de la UE y ministro de Zapatero.

VIDA POLÍTICA DE ARAFAT
El respaldo a una solución negociada entre la ANP e Israel que desemboque en la
creación de un Estado palestino quedó consagrada en la Conferencia de Madrid
bajo la fórmula “paz por territorios” y su defensa se convirtió en uno de los
principales compromisos de los sucesivos gobiernos de Felipe González y José
María Aznar.

Las relaciones con Arafat se remontan no obstante a marzo de
1977, fecha en que el Gobierno de UCD reconoció el carácter oficial de la
oficina diplomática palestina, y obtuvieron un primer impulso en septiembre de
1979, cuando el líder palestino se reunió en Madrid con el entonces presidente
del Gobierno, Adolfo Suárez, a quien agradeció la ausencia de relaciones
diplomáticas con Israel.

España acabó por establecer estas relaciones en
enero de 1986, ya bajo el Gobierno socialista de González, y tres años más
tarde, con motivo de la primera presidencia española de la Unión Europea, Arafat
mantuvo una conversación oficial con el Rey.

La Conferencia de Paz de
Madrid, celebrada entre el 30 de octubre y el 3 de noviembre de 1991, acogió el
primer contacto directo entre una palestinos e israelíes, sentó las bases del
proceso negociador sobre el futuro de Oriente Próximo e incrementó el nivel y la
intensidad de las relaciones de Arafat con las autoridades españolas.


Así, el líder palestino fue recibido dos años después en Madrid por el
Rey y González con rango de jefe de Estado, en una visita que selló el
compromiso económico español con la primera autonomía palestina, y volvió a
visitar España en 1993, para intervenir en un acto de la UNESCO organizado en
Granada, y en 1994, con motivo de la III Conferencia Mundial para el Desarrollo
Económico.

Premio Príncipe de
Asturias

Ese mismo año recibió en Oviedo el Premio Príncipe de
Asturias de Cooperación Internacional, compartido con el primer ministro israelí
Isaac Rabin, y en septiembre de 1995 se entrevistó en Gaza con Felipe González,
en el marco de una gira por Oriente Próximo del entonces jefe del Ejecutivo,
quien apuntó ya entonces la posibilidad de que la UE designara un supervisor
para el proceso de paz en la región.

Dos meses después, Arafat se
desplazó a Barcelona para asistir a la I Conferencia Euromediterránea, otra
iniciativa auspiciada por España que favoreció, en este caso indirectamente, la
cooperación entre los pueblos de Oriente Próximo.

Gobierno de Aznar

La llegada al poder en 1996
del primer Gobierno del PP presidido por Aznar dio continuidad a los esfuerzos
de España en favor de la paz y reafirmó el compromiso con el pueblo palestino,
como puso de manifiesto la visita de Arafat a Madrid, a finales de octubre, con
ocasión del quinto aniversario de la Conferencia de 1991.

El presidente
de la ANP se entrevistó con Don Juan Carlos durante un viaje de los Reyes a
Egipto, en febrero de 1997, y regresó un año después a la capital española,
donde reclamó desde el Congreso de los Diputados un apoyo más activo de la UE
para desbloquear el proceso de paz.

En junio de 1998, Aznar completó su
primera gira por Oriente Próximo con una visita a Gaza, en la que ofreció a
Arafat ayuda para desbloquear el proceso de paz, y volvió a reunirse con él allí
en julio de 1999, durante su segunda gira por la región, en una entrevista
celebrada precisamente en el aeropuerto palestino cuya construcción fue
financiada en gran parte por España.

Entre ambas giras de Aznar, en
marzo de 1999, el presidente de la ANP había visitado España para explorar con
Don Juan Carlos y con el presidente del Gobierno las perspectivas de
reactivación del proceso negociador.

Aquel año, el último viaje de la
agenda internacional de Aznar fue una visita a Tierra Santa por invitación de
Arafat, con ocasión del vigésimo centenario del nacimiento de Cristo, durante la
que fue recibido por el líder palestino en su residencia oficial de Belén, antes
de asistir junto a él a la Misa del Gallo.

Los contactos de Arafat con
las autoridades españolas siguieron siendo continuos en el segundo mandato de
Aznar, con quien se reunió en tres ocasiones durante 2001, y adquirieron un
relieve más destacado a raíz de la presidencia de la UE que ejerció España en el
primer semestre de 2002.

Cuarteto para Oriente
Próximo

En ese contexto, Madrid volvió a albergar de nuevo, el 10
de abril, otra cita internacional decisiva para el proceso de paz, en este caso
la constitución del denominado Cuarteto para Oriente Próximo, formado por la UE,
la ONU, EEUU y Rusia, que tuvo lugar en el Palacio de la Moncloa, con el
entonces ministro Josep Piqué como anfitrión.

El triunfo del PSOE
dirigido por José Luis Rodríguez Zapatero en las elecciones del pasado marzo
situó al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores a Miguel Ángel Moratinos,
el diplomático europeo que había mantenido un contacto más estrecho con Arafat
desde que, en 1996, empezó a desempeñar las funciones de enviado especial de la
UE para Oriente Próximo.

La etapa de
Moratinos


Moratinos, que en los últimos meses ha conducido
directamente las conversaciones de España con palestinos e israelíes, vivió
junto a Arafat uno de sus momentos más críticos, cuando, el 6 de marzo del 2002,
misiles israelíes impactaron a escasa distancia de los dos contra las oficinas
de Ramala donde Israel le ha mantenido confinado hasta su reciente traslado al
hospital militar parisino de Percy.

El ahora jefe de la diplomacia
española habló con Arafat por última vez el pasado 22 de octubre, con el
convencimiento de que su muerte abriría un momento “complicado y difícil” para
las distintas familias políticas palestinas.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú