Sol, calidad de vida, tranquilidad, beneficios, especulación, autoridades tolerantes o incluso dispuestas a ayudar, ambiente internacional y cosmopolita… ¿Qué mafia se resistiría a una oferta semejante? Pues pocas. Por eso, tantas vinieron. Y empezaron a molestarse las unas a las otras, con los consiguientes ajustes de cuentas. Un trabajo de casi un año y medio ha descubierto en España una red internacional para el blanqueo de dinero de grandes proporciones.
MAFIAS EN ESPAÑA
Un tiroteo en Marbella deja como balance dos muertos, entre ellos un niño, y se achaca a un ajuste cuentas entre clanes mafiosos. Esto sucedió en el mes de diciembre y, aunque, bajo manto se sabía que las mafias operan en nuestros feudos de la Costa del Sol “como Pedro por su casa”, sirvió para sacar a relucir acciones que pocas veces salían a la luz.
Desde ese caso la policía tuvo menos reparos de declarar los medios, a veces a cara descubierta, otras no tanto, que realmente no tenían medios para luchar contra esas bandas que delinquen a gran escala y, salvo excepciones y hasta ahora, no “molestaban demasiado”.
Tampoco la judicatura estaba mejor, con jueces que apenas duraban dos meses en según qué destinos lo que hacía muy difícil que las causas se siguiesen con continuidad. Esto, sin contar con las artimañas de abogados de lujo que, buscando la triquiñuela legal, conseguían que sus “vitos” particulares saliesen a la calle casi antes de ser detenidos.
Marbella, paraíso del jet-set español y de príncipes sauditas, es también el lugar elegido por grupos mafiosos internacionales, de los cuales 323 miembros de 12 nacionalidades fueron detenidos en 2004 en 63 operativos policiales.
La atracción española
Pero la Costa del Sol no es el único sitio donde “trabajan” las grandes mafias de delincuentes dedicados, sobre todo al narcotráfico, a los robos en gran escala, actividades inmobiliarias de dudosa legalidad y al blanqueo de dinero. Galicia, Cataluña, Melilla, Madrid son otros lugares donde operan.
Sol, calidad de vida, tranquilidad, beneficios, especulación, autoridades tolerantes o incluso dispuestas a ayudar, ambiente internacional y cosmopolita… ¿Qué mafia se resistiría a una oferta semejante? Pues pocas. Por eso, tantas vinieron. Y empezaron a molestarse las unas a las otras, con los consiguientes ajustes de cuentas.
Y quisieron ganar más, y crearon empresas. La siguiente estrategia es por todos conocida, buenas relaciones con las autoridades. El Fiscal General del Estado ya lo ha advertido. Esto es sólo la punta del iceberg. El Estado no podía permanecer impasible ante este crecimiento de la Cosa Nostra. Creó la figura del Fiscal Antimafia y lo envió a la costa malagueña.
La tarea del Fiscal Antimafia va dando frutos. Lo que comenzó siendo una investigación más de tráfico de drogas, terminó abriendo las puertas a una espeluznante red de blanqueo de dinero. La operación judicial y policial “Ballena Blanca” lanzada contra el crimen organizado en la Costa del Sol viene a ser la respuesta, larga y meticulosamente estudiada, a las denuncias que en los últimos años venían formulando desde la Policía hasta la Fiscalía, pasando por jueces abochornados por la evidencia escasamente perseguida de la expansión mafiosa en varias zonas de España, y por la actitud complaciente de algunos de sus colegas en ciudades sin ley inmobiliaria, como Marbella.
En la última década se han desarticulado numerosos clanes mafiosos en la Costa del Sol e investigado determinados negocios como restaurantes, tiendas o empresas creadas en lugares donde no existe ninguna actividad comercial. Antes, la Policía no podía detenerlos porque no tenía pruebas, sólo indicios y sospechas. Pero, la situación ha cambiado.
Tres delincuentes tipo
El jefe de los Grupos de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (Grecos) mantiene la tesis de que en la Costa del Sol existen tres tipos de delincuentes: los traficantes de sustancias estupefacientes; los delincuentes internacionales que buscan refugio en la zona y los que delinquen. Así afirma: “Hay tres tipos de delincuentes asentados en la zona: los tradicionales traficantes locales de hachís, por la proximidad con Marruecos; los grandes criminales internacionales que delinquen en sus países y buscan aquí un refugio donde invertir y gastarse su fortuna, y las nuevas bandas que atraídas por el dinero y el lujo vienen a robar coches, mansiones”.
Según la Policía, los delincuentes búlgaros se están asentando en España, mientras los rumanos son itinerantes. En su opinión, los más peligrosos son los argelinos. Algunos de estos clanes han ordenado secuestros y crímenes espeluznantes. Uno de los padrinos sicilianos, Pasquale Cuntrera, que controlaba el tráfico de droga entre Sudamérica y Europa, fue detenido en 1998 cuando paseaba por Fuengirola.
La punta del iceberg
El fiscal General del Estado, Cándido Conde- Pumpido, ha dicho que la operación “Ballena Blanca” es la punta del iceberg contra la mafia, pero el iceberg está en Melilla, que se ha convertido en un auténtico polvorín. La droga, principalmente el hachís, entra por la ciudad melillense para eludir la presión que la Policía y la Guardia Civil están llevando a cabo en otras provincias españolas. También la cocaína se empieza a introducir por África en vez de por Galicia, canal habitual.
A finales de esta semana, el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, indicó que la mayor operación contra el blanqueo de dinero en España estaba básicamente cerrada en su fase policial, sin descartar la posibilidad de más detenciones relacionadas con la trama.
Un trabajo de casi un año y medio ha dado al traste con la trama. Todo ese tiempo recogiendo indicios que se han ido convirtiendo en pruebas y ha procedido, en el momento oportuno y en que las pruebas eran suficientemente explícitas, a la detención y puesta a disposición de estas personas a los jueces.
La red de empresas ficticias se extendería desde la Costa del Sol hasta paraísos fiscales como la isla de Man, Luxemburgo, Andorra o Gibraltar. Conde -Pumpido, ya ha afirmado que este caso es preocupante y dijo que la colonia británica del sur de España, donde están domiciliadas unas 80.000 empresas para 30.000 habitantes, no coopera en la lucha contra el blanqueo de dinero.
El gobierno de Gibraltar expresó su “sorpresa” por la declaración atribuida al fiscal general y afirmó en una declaración que “si ha sido cierta, es falsa” y que protestará ante el gobierno de España.
Ahogar económicamente
Pero, a pesar del éxito policial de esta operación, una pregunta sigue flotando en el aire: ¿Por qué es tan difícil detener a estos grupos organizados? El jefe del Grecos tiene una respuesta: “Ellos tienen más dinero y más medios que nosotros. Usan visores nocturnos para encontrar el hachís en la playa. El sistema judicial es demasiado garantista con el trato al delincuente. A veces no nos damos cuenta de que exigimos derechos de los que también se valen los malos”.
Sin embargo, la feliz coincidencia de las detenciones en Marbella con la celebración del G-5 en Granada debe consagrar un principio general y de inexcusable cumplimiento para el futuro. Que por donde mejor se les puede detener es por sus manejos de fondos. Y como las mafias son cada día más internacionales, más global debe ser la lucha contra ellas. Las transferencias sospechosas, las cuentas opacas, los paraísos fiscales, todas esas nuevas islas de bucaneros, deben desaparecer.
Contra las mafias no se puede luchar tan sólo con detenciones. Hay que impedirles sus movimientos de dinero; es de lo más eficaz. El asedio al entramado económico de la banda terrorista ETA es un buen ejemplo de su resultado a corto plazo. Si hay voluntad, no es tan difícil mejorar sensiblemente ese control.
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