Pese a las diferencias transatlánticas sobre quién debe dar el primer paso
El presidente estadounidense, George Bush, y los líderes europeos dijeron que aún es posible alcanzar un demorado acuerdo comercial mundial pese a las diferencias transatlánticas sobre quién debe dar el primer paso.
Bush aseguró que su país sigue comprometido en el esfuerzo por alcanzar el éxito en las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
“Estamos comprometidos con el éxito de la ronda y esto va a demandar un trabajo duro”, sostuvo el mandatario en una conferencia de prensa tras reunirse con líderes europeos en Viena.
“Mi visión es que no podemos dejar que esta ronda fracase”, agregó.
La Ronda de Doha fue lanzada en 2001 para impulsar la economía mundial y ayudar a los países pobres.
Pero sus avances se han visto obstaculizados por las diferencias entre Estados Unidos y la UE en materia agrícola y por las exigencias de las dos potencias para que los grandes países en desarrollo, como Brasil, abran todavía más sus mercados a los bienes industriales y los servicios.
“Los europeos tienen problemas con la posición de Estados Unidos, nosotros tenemos problemas con la posición europea. Ambos tenemos problemas con la posición del G20”, formado por los países en desarrollo, afirmó Bush.
Estados Unidos y la Unión Europea se mantienen atascados en torno a quién debe dar el primer paso en la cuestión para acabar con el estancamiento en que se encuentran las negociaciones hacia un pacto mundial de comercio en la OMC.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dijo en la misma conferencia que está convencido de que la ronda comercial tendrá una conclusión exitosa.
Bush expresa su deseo de cerrar la prisión de Guantánamo
El presidente de EEUU, George Bush, aseguró en la cumbre de la Unión Europea que quiere cerrar el centro de detención de Guantánamo, pero que antes es necesario decidir qué hacer con los presos, algunos de los cuales son peligrosos.
“Quiero acabar con esto (Guantánamo)”, afirmó Bush en su intervención inicial en la conferencia de prensa tras la cumbre de Viena, en la que recalcó que “entiende” las preocupaciones mostradas por los dirigentes de la Unión Europea sobre esta cuestión.
El presidente estadounidense explicó que algunos de los aproximadamente doscientos detenidos de Guantánamo son “asesinos a sangre fría” que “tienen que ser juzgados” en su país, para lo que espera que el Tribunal Supremo determine cuál es la instancia “adecuada” para procesarlos.Fuente: Viena- Reuters.



















