El prestigioso científico Patrick J. Michaels analiza “las mentiras disfrazadas de ciencia” afirmando que “se usan para influir el discurso político”
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Domingo, 08 de marzo 2026
El prestigioso científico Patrick J. Michaels analiza “las mentiras disfrazadas de ciencia” afirmando que “se usan para influir el discurso político”
EL DÍA DE MAÑANA
“Como científico, me erizo cuando mentiras disfrazadas de “ciencia” se usan para
influir el discurso político. El ejemplo más reciente es la película sobre el
desastre del calentamiento global, El Día de Mañana (anunciada originalmente en
inglés como The Day After Tomorrow).
Este filme es propaganda diseñada
para movilizar la política pública en EE.UU. en materia de cambio climático. Al
menos eso es lo que deduzco del comentario del productor Mark Gordon, que “parte
de la razón por la que hicimos esta película” fue “crear conciencia sobre el
medio ambiente”.
El vocero de Fox, Jeffrey Godsick, dice: “El verdadero
poder de la película es generar conciencia sobre el asunto de (calentamiento
global)”.
La trama de la película va así: El calentamiento global hace
que la corriente del Golfo se detenga. Esta corriente normalmente trae el calor
tropical al Norte y hace de Europa un lugar mucho más cómodo que lo que debería
ser en su latitud norteña. El calor sigue atrapado en los trópicos, las regiones
polares se enfrían más y, de pronto, la atmósfera desata una “gran tempestad”.
La frígida estratosfera cambia de lugar con nuestra habitable troposfera y, en
cuestión de días, se genera una era de hielo. Las temperaturas caen 100 grados
por hora en Canadá. Huracanes destrozan Belfast. La gente en Japón es golpeada
por granizo del tamaño de una bola de boliche. Si sólo hubiéramos escuchado a
los científicos preocupados y detenido el calentamiento global mientras
hubiéramos podido.
Cada uno de estos fenómenos es físicamente imposible.
Comencemos con la corriente del Golfo. Carl Wunsch, un profesor de
oceanografía física en el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), sabe más
sobre corrientes marinas que nadie. Él piensa que las tonterías de El Día
Después de Mañana empañan la seriedad del asunto del calentamiento global. Por
eso recientemente escribió en la prestigiosa revista científica Nature que el
escenario presentado en la película requiere que “uno apague el sistema de
vientos o detenga la rotación de la tierra o ambos”.
La estratosfera se
volverá la troposfera cuando las tres leyes de la termodinámica sean revocadas.
El granizo no puede alcanzar el tamaño de una bola de boliche porque su
crecimiento está limitado por la gravedad. Los huracanes no pueden golpear
Belfast porque la isla de Irlanda los destruiría.
He visto las
propagandas y leí y critiqué el libro sobre el que se basa, The Coming Global
Superstorm (La próxima gran tempestad global, podría ser su título en español)
escrito por Art Bell y Withley Strieber. En el trabajo anterior de Strieber,
Communion (Comunión), él explicó que había sido advertido del Apocalipsis futuro
por extraterrestres. Y la manera como ese conocimiento fue comunicado es más una
imagen para un sitio web para adultos que para un periódico familiar. Lo que
está en el sitio web de la película es peor –nada más que puras mentiras.
También insiste que lo que se presenta en la pantalla ya ha comenzado.
¿”Sabía usted,” dice la página, “que hubo más tornados registrados en
Mayo de 2003 que en cualquier otro mes”?
Miré las estadísticas federales
sobre tornados y, en efecto, éstas están incrementando y hubo un pico en Mayo de
2003. Luego determiné el número de estaciones de radar y su tipo. Cuando nuestra
primera red de rastreo de tornados fue establecida en los 1960 y 70s, el número
de tornados se incrementó proporcionalmente, luego se niveló en un nivel
inferior hasta que los nuevos radares Doppler se establecieron en 1988. Tomó una
década para poner este sistema a funcionar y el número de tornados reportados se
incrementó de la misma manera.
Luego definí el número de tornados
severos. Si hay algún cambio, es que están disminuyendo. Los llamativos radares
Doppler simplemente están detectando tormentas más débiles que causan poco, si
algún, daño.
También el sitio web insinúa que el calentamiento global
está empeorando los huracanes. Christopher Landsea, el más apto para ser
denominado científico de los huracanes del mundo, ha estudiado los vientos
máximos en estas tormentas medidas por avión y encuentra un descenso
significativo.
¿Calentamiento global? Algunos científicos piensan que el
cambio climático fortalece a El Niño, la gran oscilación atmosférica responsable
de una variación en el clima –lo cual es bueno y malo. El Niño es conocido por
destrozar huracanes. O sea que es más probable que el cambio climático esté
debilitando estas tormentas que aumentándolas.
¿Se saldrán con la suya
Godsick y Gordon? Seguramente ellos han sido ayudados e incitados por
MoveOn.org, el grupo activista de izquierda y el juguete político del
multimillonario George Soros. Ellos tienen a Al Gore al frente y al centro,
ovacionando la película. Tienen su sitio web que usa la película para obtener
apoyo para la legislación propuesta por los senadores John McCain, Republicano
de Arizona, y Joe Lieberman, Demócrata de Connecticut, para reducir las
emisiones de dióxido de carbono, que fue derrotada por sólo 12 votos el pasado
otoño. Hay una gran sequía en el Oeste de EE.UU., por la que un editorial del
New York Times culpó al calentamiento global. El asunto está lo suficientemente
caliente como para influir en los votos.
Recuérdese que los humanos han
calentado ligeramente el planeta en las décadas recientes, pero la correlación
entre la sequía del Oeste de EE.UU. y el calentamiento es cero.
De
ninguna manera estoy criticando la libertad de expresión de cada cual. Pero
recuérdese que esa clase de propaganda puede tener consecuencias. La medida de
McCain y Lieberman imita el infame Protocolo de Kyoto sobre calentamiento global
de las Naciones Unidas, del que muchos científicos reconocen que no hará nada
medible respecto de la temperatura planetaria en el futuro en que la política
pública pueda tener impacto. Pero costará dinero.
Este no es el primer
intento que hace Hollywood para asustar a las personas en su forma de pensar.
¿Qué decir sobre la película anti-nuclear de Jane Fonda en 1979, The China
Síndrome (El síndrome de China)?
Doce días después de su estreno,
ocurrió el accidente en Three Mile Island. A pesar del hecho que sólo liberó
pequeñas cantidades de radiación, la política de histeria efectivamente mató
cualquier nueva planta nuclear.
Haga una analogía entre la sequía del
Oeste de EE.UU. y Three Mile Island y tendrá una idea.
O, ¿qué decir de
la película de 1983, The Day After (El Día Después), cuyo propósito fue
fortalecer el movimiento anti-nuclear? Falló.
El Día de Mañana agrega
solo un día más a The Day After (El Día Después), y merece el mismo destino. Las
mentiras disfrazadas como ciencia nunca deberían determinar cómo vivimos
nuestras vidas”.
Patrick J. Michaels es académico asociado en Estudios
Ambientales del Cato Institute y autor del próximo libro a publicar “Meltdown:
The Predictable Distortion of Global Warming by Scientists, Politicians and the
Media”.
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