El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció la nacionalización de la minería en medio de focos de tensión en algunos yacimientos, cuyos obreros se movilizaron para rechazar la medida y no perder sus fuentes de trabajo.
Nacionalización: mineros se defenderán con fusiles y dinamita
El gobierno del presidente Evo Morales, aprobó la madrugada de este martes la anunciada nacionalización de las minas, a través del Decreto Supremo de la Nueva Política Nacional Minera Metalúrgica (NPMM) que respetará la inversión extranjera y la seguridad jurídica.
Este 31 de octubre, en la localidad de Huanuni, arranca la NPMM a través de ese decreto que será presentado por el ministro del sector, Guillermo Dalence, en acto que se desarrollara en la Plaza Fermín López.
Esta determinación fue asumida tras prolongada reunión de gabinete que se realizó en la Residencia Presidencial, al final de la tarte de este lunes y concluyó la madrugada de este martes.
El Consejo de Ministros resolvió que la NPMM comienza este 31 con la implementación de medidas concretas referidas al Centro Minero de Huanuni, como la incorporación de más 4.000 mineros cooperativistas a la Corporación Minera de Bolivia (Comibol). El viceministro de Coordinación con Movimiento Sociales y Sociedad Civil, Alfredo Rada, explicó que ese decreto supremo traduce todas las líneas que el Ministerio de Minas y Metalurgia estuvo trabajando en las últimas semanas con los cooperativistas y trabajadores asalariados.
La NPMM plantea un reforzamiento a través de la refundación de la Comibol, la presencia estatal en el ámbito minero metalúrgico respetando las actividades privadas, al sector cooperativo que trabaja dentro de la legalidad, las inversiones extranjeras y nacionales que puedan aportar a la actividad minera.
Rada anunció que el Ministerio de Minería en su momento hará conocer la posibilidad de llevar adelante auditorías de los contratos de riesgo compartido, con vista a establecer el grado de cumplimiento de las cláusulas contractuales, los niveles de inversión de actividad productiva y generación de empleo.
Nacionalización: mineros se defenderán con fusiles y dinamita
Fusiles y dinamita son las armas que los trabajadores de la empresa Sinchi Wayra alistaron ante la eventualidad de cualquier intento de toma o intervención de las minas y plantas en las que prestan sus servicios. La decisión de defender sus fuentes de trabajo a cualquier precio fue aprobada en sendas asambleas realizadas el fin de semana en los centros productivos de Porco, Aroifilla y Don Diego.
Las asambleas se realizaron con carácter de emergencia, luego de conocerse que el gobierno de Evo Morales tiene intención de expropiar las minas de la disuelta Compañía Minera del Sur (Comsur), que pertenecía al ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. En febrero de 2005, la Comsur fue vendida en 220 millones de dólares a Glencore Internacional AG, una transnacional suiza que tiene operaciones en minerales, metales, energía y agricultura en 40 países del globo. En el caso de Bolivia, constituyó como filial a la empresa Sinchi Wayra que trabaja en cinco minas de Oruro y Potosí.
No obstante, la posición de los trabajadores de la empresa -que suman 3.427 en sus cinco minas- es de defender sus fuentes de trabajo. En Porco, Aroifilla y Don Diego, los trabajadores aprobaron resoluciones en las que advierten que están dispuestos asumir medidas de hecho.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR