El rechazo del presidente Evo Morales a negociar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos cayó como balde de agua fría a los empresarios que esperaban una apertura del gobierno en ese asunto, para salvar las exportaciones a ese país. En virtud de ese política, Bolivia espera buscar nuevos mercados como China, Venezuela o Cuba para productos de pequeños empresarios, empresas comunitarias y cooperativas.
Anunció que Bolivia jamás negociará el TLC mientras yo sea el presidente de este país
“Jamás vamos a negociar el TLC, quiero que sepa el pueblo boliviano, el latinoamericano que el TLC no sólo va a afectar a los pequeños productores, sino también a los medianos y grandes”, dijo el mandatario el miércoles en la noche.
Morales hizo sus declaraciones un día después de la visita de su par colombiano Alvaro Uribe, quien se comprometió a secundar al gobierno boliviano para pedir a Estados Unidos que el tratado de libre comercio (TLC) que acordaron firmar Bogotá y Washington no afecte a las exportaciones de soya el mercado colombiano. “Nos desconciertan esas declaraciones porque a raíz de sus instrucciones, nosotros estamos trabajando con las personas que él (Morales) ha designado para encontrar una solución a este tema (la soya)”, declaró el jueves a la prensa el presidente de la Cámara de Exportadores, Eduardo Bracamonte.
“Queremos que haya comercio y nosotros apostaremos por un Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP)”, señaló Morales, aunque no dijo con qué naciones negociaría un acuerdo de esa naturaleza.
“Vamos a enfrentar al TLC con el TCP, que es la única salida para luchar contra la pobreza y el desempleo. No es posible que unos empresarios que reciben subvención en sus países nos invadan con su producción”, agregó Morales.
El riesgo de que Bolivia no negocie un TLC con Estados Unidos puede condenarla al “marginamiento” en la región, apuntó el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), José Céspedes. Bolivia quedó al margen de las negociaciones que emprendieron Colombia, Perú y Ecuador con Estados Unidos para la firma de un TLC debido, sobre todo, a la crisis política en los últimos años.
Un sistema de aranceles preferenciales que fue otorgado a cambio de avances en la lucha contra el narcotráfico, le permite a Bolivia exportar textiles y manufacturas por más de 300 millones de dólares al año a Estados Unidos. Pero el acuerdo concluirá a fines de año y los empresarios están presionando al gobierno a firmar un TLC para salvar unos 30.000 empleos.
Pero desde la pasada campaña electoral, Morales se ha declarado contrario a un TLC porque en su criterio es perjudicial sobre todo para los pequeños productores. El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, explicó el jueves que el “libre comercio tiene resultados que desfavorecen y que prácticamente terminarían depredando” lo poco que el país pudo lograr en materia de competitividad.
El vicepresidente Alvaro García Linera aclaró que las negociaciones que se abrirán con Estados Unidos para evitar que la soya de ese país invada el mercado colombiano, que actualmente se aprovisiona de Bolivia, no significa “negociar un TLC”.
“Una cosa es defender nuestro mercado de la soya en Colombia y otra cosa es la estrategia del presidente (Morales) de buscar un acuerdo comercial a favor de los pueblos”, dijo. Fuente: Nuevo Herald, BBC, Agencias.
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