Política

Frustrado primer encuentro de Merkel y Schroeder en la búsqueda del acuerdo

El canciller alemán Gerhard Schroeder y la líder de la Unión Cristiano Demócrata (CDU), Angela Merkel no lograron ayer resolver sus diferencias sobre quién deberá estar al frente del nuevo Gobierno, aunque pactaron reunirse de nuevo con el objetivo de estudiar la formación de una ´gran coalición´ junto a los Liberales (FPD) para encauzar los esfuerzos de cara a reimpulsar la mayor economía de Europa.

Ambos reivindicaron su derecho de ejercer la cancillería alemana

 


 


Mientras, la prensa germana afirmaba ayer que el SPD quiere modificar el reglamento del Bundestag para dividir al grupo parlamentario de la Unión, compuesto por la CDU y la Unión Social Cristiana (CSU), su partido “hermano” de Baviera. Sin embargo, el presidente del SPD, Franz Muentefering, desmintió la noticia.


 


Merkel explicó a la prensa que ayer se mantuvo una primera ronda de negociaciones “en una atmósfera constructiva”. Añadió que todavía hay “desacuerdos sobre –quién tiene– el mandato para formar gobierno” tras las elecciones parlamentarias del pasado domingo.


 


Insistió en que la formación del Ejecutivo corresponde a la Unión (CDU/CSU), que logró un 35,2% de los votos, venciendo por un estrecho margen en los comicios del pasado domingo. Pero los socialdemócratas subrayan que su partido obtuvo el mayor número de votos, un 34,3%.


 


No obstante, los conservadores tienen problemas para crear una coalición con partidos más pequeños, por lo que Merkel tendría que unirse al Partido Social Demócrata (SPD) de Schroeder si quiere gobernar en mayoría. Muentefering afirmó que su formación está dispuesta a mantener más negociaciones con el fin de formar una coalición, y Merkel precisó que la nueva ronda de conversaciones se llevará a cabo el próximo miércoles.


 


El presidente del SPD remarcó que su partido debería formar “un Gobierno estable para dirigir nuestro país, lo más rápidamente posible”. Este Gobierno “debería estar liderado por Gerhard Schroeder”, agregó. Los conservadores también se reunieron ayer con los Liberales.


 


En caso de no lograr una coalición en mayoría, tendrían que recurrir a los Verdes, socios de la coalición de Schroeder, o gobernar en minoría. Merkel descartó esta última opción, señalando que “no va en línea con la posición de Alemania como importante nación en el mundo”.


 


Además, los principales partidos han descartado conversaciones con el Partido de la Izquierda, formado por comunistas de la ex República Democrática Alemana y socialdemócratas renegados opuestos a recortes en los programas de la seguridad social.


 


Mientras, el diario ´Sueddeutsche Zeitung´ apuntó ayer que el SPD quiere cambiar el reglamento del Bundestag (Cámara Baja del Parlamento alemán) para dividir al grupo parlamentario de la Unión, formado por la CDU y la CSU, aunque el presidente del SPD se apresuró a desmentir esta noticia.


 


Con este cambio en el reglamento del Bundestag, el SPD se convertiría en el grupo parlamentario más fuerte en la Cámara Baja.


 


Actualmente la coalición CDU/CSU cuenta con 225 escaños, frente a los 222 del partido de Schroeder.


 


La CDU criticó estos supuestos planes, que alguno de sus miembros calificó de “golpe de Estado”, defendiendo que la CDU y la CSU han funcionado como un único bloque en el Bundestag desde hace 50 años.


 


Asimismo, pidió al SPD que no siga adelante con estos planes, adelantados por uno de sus miembros.


 


Muentefering negó que los socialdemócratas vayan a presentar una enmienda ante el Parlamento para separar a los dos partidos conservadores, aunque expresó su desacuerdo con que los conservadores arreglen sus diferencias en debates televisivos para captar donaciones mientras que actúan como un bloque para hacerse con el poder. “Por segura que sea la facción común, también debe dejarse claro que las conversaciones sobre una coalición son llevadas a cabo por partidos… y eso tiene sus consecuencias”, subrayó Muentefering.


 


La CDU y la CSU son dos partidos ´hermanos´, con líderes y financiación diferentes, pero que juntos forman el grupo parlamentario de la Unión, al que le corresponderían 225 escaños de los 613 disponibles en el Bundestag, a la espera de las elecciones en una circunscripción de Dresde el próximo 2 de octubre.


 


¿Primacía del SDP?


 


Sin embargo, si se separan los votos por partidos, la CDU obtuvo el 27,8% de los votos y la CSU el 7,4%, mientras que el SPD obtuvo el 34,3% de los votos. Este ha sido precisamente el método de cálculo que ha utilizado Schroeder a la hora de reclamar la primacía para su partido, algo, sin embargo, inusual en la historia de este país.


 


La información fue publicada ayer por este diario y confirmada posteriormente por uno de sus líderes, Genot Erler, si bien Muentefering negó estos planes. De ser cierta y salir adelante, el SPD sería el encargado de designar al canciller, por lo que Schroeder lograría un nuevo mandato, pero los analistas creen que esta posibilidad tiene pocas opciones de éxito, ya que debería contar con el respaldo de los Verdes y del Partido de Izquierda.


 


Ayer, los dos principales partidos se entrevistaron con sus aliados, en el caso de la CDU, el FDP, y en el caso del partido de Schroeder, los Verdes. Asimismo, la CDU tiene previsto reunirse mañana con los Verdes. La co-presidenta de los Verdes Claudia Roth explicó que el encuentro servirá “para ver qué tenemos en común”, si bien se mostró “muy escéptica sobre la posibilidad de poder trabajar con la CDU”.

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