En términos democráticos, la victoria de Bush y su reelección como presidente de Estados Unidos, demuestra el apoyo de la mayoría de los americanos a su mandato y a su programa. Ahora Bush tiene el apoyo de la mayoría de los americanos para su política exterior y su programa nacional.
ELECCIONES EN EEUU
En Europa muchos -los de siempre-, matizarán los resultados de la elecciones en
USA. En términos democráticos, la victoria de Bush y su reelección como
presidente de Estados Unidos, demuestra el apoyo de la mayoría de los americanos
a su mandato y a su programa. Ahora Bush tiene el apoyo de la mayoría de los
americanos para su política exterior y su programa nacional.
La victoria
de Bush es un claro mensaje a la política exterior europea y a la de sus estados
miembros que, como todo el mundo sabe, no es precisamente unitaria. Hoy algunos
–los que apostaron por Kerry- felicitan a Bush y le piden que refuerce los lazos
con Europa, que abandone el “unilateralismo” y recuerdan viejos valores de
“amistad” y cooperación. Europa, más bien, debería reflexionar y replantease
unas relaciones trasatlánticas deterioradas artificialmente por el conflicto de
Irak. Un conflicto que en Europa ha estado “condicionado” artificialmente en una
“programación” perfectamente calculada para obtener réditos electorales.
Sería bueno que el Gobierno de España y los gobiernos de Europa otorguen
importancia real a sus relaciones con Estados Unidos y a los desafíos que
plantea el siglo XXI. Sería bueno que los gobiernos actuaran con responsabilidad
y prudencia y dejaran de alentar un periclitado antiamericanismo promovido por
nostálgicos del totalitarismo. Podrá no estarse de acuerdo con las decisiones
del presidente de turno en los Estados Unidos. Es seguro que se equivoca
también. Precisamente, los americanos ejercen con libertad envidiable y
manifiesta su derecho a discrepar. Lo hemos visto en esta campaña con
estruendosa claridad. Pero no es muy prudente y es, incluso, irresponsable que
lideres políticos, intelectuales, creadores de opinión, comunicadores, etc., en
esta Europa nuestra, hayan planteado el escenario electoral americano como una
justificación a sus propias posiciones políticas e ideológicas en función del
resultado final.
El terrorismo es la principal amenaza y desafío que hoy
tienen las democracias occidentales. Incluso España, así lo reconoce en su nueva
directiva de Defensa. La victoria del presidente George W. Bush en las
elecciones presidenciales significa también que los estadounidenses han tomado
una decisión frente a la amenaza terrorista. El terrorismo internacional quería
impedir la victoria de Bush y también la de Kerry. Bin Laden pocas horas antes
de las elecciones lo dejó muy claro. El pueblo norteamericano ha votado y se ha
mostrado firme, sólido y coherente contra el terrorismo. Los ciudadanos han
apoyado la capacidad de liderazgo y han elegido defender valores de libertad,
seguridad y democracia frente a la amenaza totalitaria. Kerry ha felicitado a
Bush y se ha puesto a disposición del presidente y de la nación. ¿Entenderemos
esto en Europa?
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