El PP ha rechazado de nueva cuenta cualquier intento por legitimar el cierre de una web sin una previa autorización judicial. Ese comportamiento equivaldría a la “censura”, aseguró González-Pons quien ha vuelto a pedir la renuncia de la ministra de Cultura.
Tienen miedo a internet
El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González-Pons, aseguró que su partido se opone “frontalmente y de una manera determinante y sin ningún tipo de matiz a cualquier intervención en internet que no venga avalada por la decisión del juez”.
Insistió en reclamar la dimisión de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, por su “patinazo” al adoptar la radical medida que tuvo que corregir el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, “en menos de veinticuatro horas”.
Recordó al Gobierno que cerrar páginas de internet sin ninguna autorización judicial equivale a “censurar”. Explicó que para el PP, “suspender o limitar el acceso a una web, aunque no se cierre, equivale a un secuestro de una publicación. Cada página web es un microscópico medio de comunicación, y los medios no se protegen por su tamaño sino por su valor.”
El dirigente “popular” se mostró preocupado por la supervivencia del modelo de negocio de los medios de comunicación porque “los contenidos que están más desprotegidos son los que producen los medios de comunicación”, advirtió. Pero alegó que el Gobierno tampoco puede “cortar” el acceso a internet como sucede en China.
No obstante, González-Pons también consideró que en la red “no puede ser todo gratis” para garantizar los derechos de propiedad intelectual y los derechos de autor. “Lo gratis tiene que combinarse con alguna forma de pago”, reconoció e indicó que a pesar de las reformas legislativas que se lleven a cabo, desde su partido se considera que “faltan recursos y medios tecnológicos” para ayudar a la Guardia Civil, a los jueces y fiscales en su lucha contra la piratería.
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