Doce diarios y tres emisoras de radio están protagonizando un episodio inédito: publican y difunden un editorial conjunto en el que advierten que socavar el estatuto sería una afronta a la dignidad de los catalanes. La respuesta ha venido desde El Mundo.
Las radios también se adhieren
En sus ediciones de este jueves, los rotativos catalanes La Vanguardia, El Periódico, Avui, El Punt, Segre, Diari de Tarragona, La Mañana, Diari de Girona, Regió 7, El Nou 9, Diari de Sabadell y Diari de Terrassa publican un editorial conjunto en el que, bajo el título de “La dignidad de Cataluña”, exigen al Tribunal Constitucional respetar el Estatuto de Autonomía de Cataluña. La iniciativa, calificada ya de “extraña”, tiene por objetivo presionar a la instancia judicial ante los rumores crecientes que apuntan a que los jueces están a punto de emitir una sentencia, después de tres años, que anularía los puntos de “identidad nacional” considerados esenciales.
El editorial, que se publica justo cuando los miembros del Tribunal Constitucional se reúnen para retomar el debate sobre el estatuto, exige que el estatuto se respete íntegramente por ser una ley orgánica aprobada por el parlamento catalán, las Cortes Generales, además de haber sido respaldada en referéndum por los ciudadanos y de contar con la sanción del Rey.
El texto, que aparece reproducido en las portadas de los diarios, señala que “a expectación es alta y la inquietud no es escasa ante la evidencia de que el Tribunal Constitucional ha sido empujado por los acontecimientos a actuar como una cuarta cámara, confrontada con el Parlament de Cataluña, con las Cortes Generales y con la voluntad ciudadana libremente expresada en las urnas”.
Los diarios censuran que la sentencia final pueda ser un “cerrojazo institucional” que intente cercenar “de raíz” la complejidad española. Esa hipótesis, mantienen, puede hacerse realidad porque hay una parte significativa del tribunal parece estar optando por posiciones “irreductibles”. Recuerda que cuatro de los doce magistrados han agotado sus mandatos sin ser sustituidos, otro ha sido recusado y el último falleció. Entonces, indica, “hay quien vuelve a soñar con cirugías de hierro que cercenen de raíz la complejidad española. Esta podría ser, lamentablemente, la piedra de toque de la sentencia”.
Los diarios argumentan como “puntos de fricción más evidentes” del debate la definición de Cataluña como nación en el preámbulo del estatuto, con la consiguiente emanación de “símbolos nacionales”, el derecho y el deber de conocer la lengua catalana; la articulación del Poder Judicial en Cataluña, y las relaciones entre el Estado y la Generalitat.
El editorial recuerda que con su sentencia, el Constitucional no estará decidiendo únicamente “sobre el pleito interpuesto por el Partido Popular contra una ley orgánica del Estado” sino “sobre la dimensión real del marco de convivencia español”. “Están en juego -inciden- los pactos profundos que han hecho posible los treinta años más virtuosos de la historia de España. Y llegados a este punto es imprescindible recordar uno de los principios vertebrales de nuestro sistema jurídico, de raíz romana: `Pacta sunt servanda´. Lo pactado obliga. Hay preocupación”.
Los rotativos llaman a no confundir el actual clima crítico en Cataluña sobre los asuntos públicos con la indiferencia. “Que nadie yerre el diagnóstico, no estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad”, apunta.
La respuesta
A lo largo de sus programas matinales, las emisoras de radio RAC1, Catalunya Ràdio y COM Ràdio han expresado que se adhieren al editorial en defensa del estatuto y de la dignidad catalana.
Tras la difusión pública del texto conjunto, el periódico El Mundo –de circulación nacional y editado en Madrid– cambió su portada para incluir un editorial a manera de réplica: “Es imposible decir más falsedades con peor intención en menos espacio”.
Este diario asegura que en el debate sobre el estatuto no está en juego “la dignidad” de Cataluña y advierte que sí existe la “pretensión de una oligarquía política de controlar a la sociedad catalana a través de un estatuto diseñado para alejarla del resto de España aun a costa de truncar el orden constitucional y el modelo de convivencia democrática”.
Tras calificar de “falaz” y medida de “presión” al editorial conjunto, afirma, que es “colmo de la hipocresía” porque “es imposible decir más falsedades con peor intención en menos espacio”. Advierte que en su edición de este viernes “contestará con todo detalle al inaudito” escrito.
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