Una fuerte explosión ha destruido la cúpula dorada de uno de los importantes santuarios chiíes en la ciudad de Samarra. La máxima autoridad religiosa del chiísmo iraquí, el gran ayatolá Ali al Sistanti, ha instado a los iraquíes a protestar pacíficamente por el atentado . La primera respuesta a este ataque no ha sido pacífica.
Quema de mezquitas suníes en Bagdad en respuesta al atentado contra un santuario chií
Según la televisión local Al Iraquiya, Al Sistani declaró siete días de luto tras el atentado que destruyó la cúpula dorada del santuario del imam Ali al Hadi, uno de los doce imames santos más importantes de la comunidad chií, mayoritaria en Iraq.
“Al Sistani insta al pueblo iraquí y a los musulmanes de todo el mundo a expresar de forma pacífica su protesta y a condenar este crimen”, dijeron fuentes de la oficina del gran ayatolá.
El primer ministro iraquí, Ibrahim al Yafari, condenó la explosión que calificó de “acción cobarde contra todos los musulmanes” e instó a los iraquíes a que se mantengan unidos contra los “terroristas”.
Tras el atentado, decenas de habitantes de Samarra salieron a las calles para condenarlo y corearon consignas en contra del terrorismo, así como contra las tropas estadounidenses y el Gobierno iraquí, a los que acusaron de no proteger los santuarios.
Varios objetivos chiíes han sido blanco de ataques que fueron atribuidos por líderes políticos y religiosos de esa comunidad a grupos terroristas suníes. El último de ellos ocurrió el martes en un barrio chií del sur de Bagdad y causó 22 muertos.
Una rápida respuesta
Grupos de insurgentes armados desconocidos han incendiado nueve mezquitas suníes en Bagdad, tras la fuerte explosión que destruyó la cúpula dorada en Samarra.
Fuentes del Ministerio de Interior iraquí que los atacantes dispararon contra estas mezquitas, sin que de momento haya noticias de eventuales víctimas, para expresar “su indignación” por la destrucción de la cúpula del venerado santuario.
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