La televisión estatal iraní ha informado de que al menos 13 personas han muerto en los disturbios registrados entre Policía y “grupos de terroristas” en Teherán desde que comenzaran las protestas por las elecciones del pasado 12 de julio.
MUNDO / Ofensiva del régimen de los ayatolás
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha exigido al Reino Unido y a Estados Unidos que dejen de interferir en los asuntos internos de Irán, según informa la agencia estudiantil de noticias Isna.
“Quieren minimizar la grandeza que ha logrado el pueblo iraní dentro y fuera del país, tras las elecciones presidenciales” del 12 de junio, ha asegurado el mandatario iraní.
“Con estas opiniones prematuras os saldréis con toda seguridad del círculo de los amigos de Irán, así que os aconsejo enmendar vuestra postura intervencionista”, ha advertido Ahmadineyad.
Según el mandatario, al que la oposición acusa de fraude electoral, estos países no conocen al pueblo iraní y se equivocan al enjuiciar “estos acontecimientos que elevan aún más la importancia de la República Islámica de Irán”.
El presidente iraní ha afirmado que “en Irán viven setenta millones de personas que no quieren a los extranjeros” y ha asegurado que la Revolución Islámica accederá a su cota de grandeza y la autoridad en los próximos años.
El ayatolá Ali Jameneí, líder supremo de la Revolución iraní, que ha negado el fraude y respaldado la polémica reelección de Ahmadineyad, ha acusado a las potencias extranjeras de causar los disturbios que desde que se conocieran los resultados electorales agitan Irán.
Musavi exige al Gobierno una purga de “mentiras y falsedad”
El líder opositor iraní, Mir Hosein Musavi, declaró que la República Islámica debe ser purgada de lo que él llamó mentiras y falsedad, un reto dirigido directamente a los gobernantes conservadores después de otro día de protestas en las calles de Teherán.
La televisión pública ofreció entrevistas de iraníes críticos con los manifestantes, pidió a los ciudadanos unidad hacia el Gobierno de Ahmadineyad y sugirió que sólo Occidente gana con los problemas de Irán.
La policía antidisturbios desplegó su fuerza lanzando gas lacrimógeno, usando porras y cañones de agua para dispersar los grupos de varios cientos de iraníes que se habían congregado a lo largo de la ciudad.
Mir Hosein Musavi prometió a sus seguidores que permanecerá a su lado y emplazó al régimen a permitir las manifestaciones pacíficas o, de lo contrario, advirtió, a asumir las “peligrosas consecuencias”, según recoge la agencia de noticias semioficial Fars. Musavi, que reclama la victoria en las elecciones, afirmó a sus partidarios que estaba “preparado para el martirio” y también dijo que no busca confrontación con las autoridades.
“No estamos contra el sistema islámico y sus leyes pero sí contra las mentiras y desviaciones y sólo queremos reformarlas”, declaró en un comunicado colgado en su página web tras otro día complicado en Teherán. “La gente espera de sus gobernantes honestidad y decencia ya que muchos de nuestros problemas son causados por las mentiras”, añadió Musavi.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR