Irán reiteró que no está dispuesto a ceder en su programa nuclear y que seguirá adelante con el enriquecimiento de uranio tras recibir en Teherán al jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), mientras Estados Unidos pide que la ONU prevea el uso de la fuerza. Irán afirma que su programa nuclear tiene un fin exclusivamente civil, aunque Estados Unidos y sus aliados sospechan que el objetivo es militar y apunta a construir la bomba atómica.
El Consejo de Seguridad pone plazo a Irán hasta el 28 de abril para renunciar a su programa nuclear
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, pidió que el Consejo de Seguridad de la ONU adopte una resolución que incluya la opción militar luego de que la visita a Teherán del jefe de la AIEA, Mohamed ElBaradei, llevara a Irán a confirmar que no cesará el enriquecimiento de uranio.
Rice llamó al Consejo de Seguridad a adoptar una resolución sobre Irán en virtud del Capítulo 7 de la Carta de Naciones Unidas, que prevé el uso de la fuerza.
“Cuando el Consejo de Seguridad se reúna, será necesario que haya ciertas consecuencias por este acto, por este desafío, y nosotros vamos a examinar todas las opciones de las que dispone el Consejo de Seguridad”, declaró Rice, refiriéndose a las actividades de enriquecimiento de uranio de Irán.
“Algo que tiene el Consejo de Seguridad y la AIEA no, es la posibilidad de obligar, a través del Capítulo 7, a los estados miembro de la ONU a que obedezcan la voluntad del sistema internacional”, dijo Rice.
El Capítulo 7 delimita las acciones específicas que se pueden tomar cuando hay una amenaza a la paz internacional o un acto de agresión.
Irán anunció el martes haber conseguido enriquecer uranio, mientras el Consejo de Seguridad le había dado hasta el 28 de abril para renunciar a su programa nuclear.
Varias resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de la ONU contra Irak, antes de la invasión de marzo de 2003 liderada por Estados Unidos, se tomaron bajo el Capítulo 7 de la Carta de la ONU.
“No negociamos con nadie sobre los derechos de nuestro pueblo y nadie tiene derecho a retroceder ni un paso en el camino que hemos emprendido”, dijo el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, al referirse a una eventual negociación con la AIEA.
“La situación ha cambiado completamente. Somos un país nuclear y hablamos desde ahora a otros países a partir de la posición de un país nuclear”, declaró Ahmadinejad, citado el jueves por la agencia oficial Irna.
ElBaradei, por su parte, declaró a la prensa que no puede confirmar si Irán realmente enriqueció uranio al 3,5%.
“No puedo confirmarlo, nuestros inspectores han tomado muestras e informarán al consejo de gobernadores” de la AIEA, declaró ElBaradei tras reunirse con el principal negociador iraní del tema nuclear, Ali Larijani.
Irán hizo funcionar una cascada de 164 centrifugadoras consiguiendo enriquecer uranio a 3,5% y proyecta instalar 3.000 centrifugadoras de aquí a fin de año, según las autoridades del país.
ElBaradei explicó que Irán “reiteró su compromiso de que acentuará sus esfuerzos para trabajar (con la AIEA) en las próximas semanas para esclarecer las cuestiones necesarias”.
El 29 de marzo, el Consejo de Seguridad adoptó una declaración que daba 30 días a Irán para someterse a las demandas de la AIEA, pero sin amenaza de sanciones.
El director de la AIEA deberá antes de dicha fecha informar al Consejo de Seguridad y a esa agencia si Irán cumplió con sus obligaciones.
Mientras tanto, Ali Larijani, el principal negociador iraní en la cuestión nuclear, reiteró, como lo hizo antes el presidente Ahmadinejah, que su país no cesará el enriquecimiento.
“Toda acción debe ser razonable y lógica. Estamos cooperando de manera constructiva con la AIEA, ElBaradei está aquí y los inspectores y las cámaras también, por lo que esta propuesta (suspender el enriquecimiento) no es muy importante para resolver el problema”, dijo a los periodistas.
Irán desafió al máximo órgano de la ONU al anunciar el martes haber llevado a cabo un enriquecimiento de uranio, una acción que fue condenada el miércoles por Occidente y Rusia y que refuerza la perspectiva de sanciones internacionales contra Teherán.
El enriquecimiento de uranio es una etapa crucial en un programa nuclear, ya que permite tanto producir combustible para una central de energía atómica como para obtener la materia base de una bomba nuclear.
Irán afirma que su programa nuclear tiene un fin exclusivamente civil, aunque Estados Unidos y sus aliados sospechan que el objetivo es militar y apunta a construir la bomba atómica.
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