El ejército israelí continúa adelante con su gran ofensiva terrestre contra Gaza, empeñado en alejar al máximo a quienes les lanzan cohetes desde la franja y en liberar a un soldado secuestrado, objetivos que costaron la vida hasta ahora a 23 palestinos y a un militar del Estado hebreo
El grupo terrorista Hamás hace un llamado a la resistencia
Después de una jornada especialmente sangrienta, en la que quedó de manifesto la desproporcionalidad del combate entre israelíes y palestinos, el ejército seguía apostado el viernes al norte de esta franja, reaccionando ante cualquier movimiento sospechoso de activistas y bombardeando posiciones estratégicas del grupo islámico Hamas.
Esta organización, que controla el gobierno palestino desde enero, es el principal blanco de los ataques de Israel, cuyos dirigentes la consideran una banda de “terroristas”, responsable de la captura del cabo Gilad Shalit, el pasado 25 de junio.
Diez días después de iniciar su ofensiva “Lluvias de verano” contra Gaza para recuperarlo con vida, Israel, que atacó primero por el aire y desde el jueves por tierra, sigue sin tener noticias del soldado ni tampoco ha conseguido poner fin al lanzamiento de cohetes Al Qassam sobre su territorio.
En las últimas horas, tres nuevos proyectiles cayeron al sur de Israel sin provocar víctimas ni grandes daños materiales.
Este viernes al amanecer, un palestino murió y otros tres resultaron heridos en un nuevo bombardeo del ejército israelí en la localidad de Beit Lahya, donde desde el jueves la resistencia es tenaz pero desordenada e insignificante ante la potencia de las tropas del Estado hebreo.
En un sangriento ataque perpetrado el jueves en esta ciudad de 60.000 habitantes, 12 palestinos murieron y más de 40 resultaron heridos. Según fuentes médicas, la mayoría de las víctimas son civiles.
De acuerdo con fuentes militares israelíes, el objetivo es crear una zona de seguridad que haga retroceder a quienes lanzan los cohetes Al Qassam desde el norte de Gaza hacia el sur de Israel, de forma que estos artefactos, poco potentes, no puedan alcanzar el territorio del Estado hebreo.
Por ahora no se sabe cuánto durará esta operación ni si las tropas israelíes permanecerán desplegadas de forma indefinida en el norte de la franja.
Mientras las cámaras se orientan a Gaza, una ofensiva está en marcha también contra Hamas y quienes les apoyan en Cisjordania, donde decenas de organizaciones sociales y caritativas del movimiento islámico fueron clausuradas en los últimos días por Israel en ciudades como Jenín o Naplusa.
Además, tras las detenciones de 64 ministros y diputados de Hamas la semana pasada en diversos puntos de Cisjordania, un tercio del gobierno palestino está entre rejas actualmente y el resto vive prácticamente como una organización clandestina por miedo a correr la misma suerte o incluso a ser blanco de un ataque.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR