A medida que se acrecienta el intervencionismo económico, la obra de Buchanan cobra mayor vigor.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Sábado, 13 de junio 2026

A medida que se acrecienta el intervencionismo económico, la obra de Buchanan cobra mayor vigor.
Editorial
A medida que los gobiernos contemporáneos parecen no tener mejor solución que el intervencionismo económico, la obra del economista James Buchanan cobra mayor vigor y se hace imprescindible. Autor de varios aforismos célebres para economistas y filósofos sociales como “Atrévete a ser diferente”; “Todo trabajo es trabajo en potencia”; “Escribir es investigar”; y “Forzar conceptos extraños en mentes reticentes requiere de variadas repeticiones”, sus ensayos contienen algunas de las declaraciones político-filosófico-económicas más sabias redactadas en el siglo XX.
Tres de sus ensayos más importantes son claves para desentrañar la lógica del poder político: “Natural and Artifactual Man” publicado en ¿Qué deben hacer los economistas? (1979), “Order Defined in the Process of Its Emergence”, publicado por la revista del Instituto de Estudios de Humanidades, Literature of Liberty (1982), y “The Potential and Limits of Socially Organized Humankind”, publicado en su colección La economía y ética del orden constitucional (1991). Quizá sean sus ensayos más oscuros, pero no por eso no dejan de abordar las obsesiones intelectuales de toda su vida: el ámbito de las elecciones individuales, procesos económicos y el orden social en general, en definitiva, trabajos que presentan al lector un marco único para el análisis económico y político.
Quienes asistieron a sus clases suelen comentar que siempre Buchanan al comenzar el curso pregunta a sus alumnos: “¿Quién es el individuo en los modelos económicos? ¿Qué es lo que intentamos explicar en nuestros esfuerzos intelectuales por tratar la elección humana como un ejercicio de maximalización dentro de barreras dadas?”. En “Natural and Artifactual Man”, Buchanan explora las fuerzas comparativas de un subjetivismo en curso acerca de la interpretación mecánica de la elección humana que se encuentra en el trabajo de economistas ortodoxos como George Stigler o Gary Becker.
Argumenta que “una vez que el hombre es concebido a imagen de un artefacto, que se construye a sí mismo a través de sus propias elecciones, se desprende del camino de la existencia determinado por el modelo de los economistas ortodoxos. Una existencia determinada y programada es reemplazada por la búsqueda excitante e incierta de lo que tiene que ser la vida”. Buchanan concluye su análisis de la elección humana con la frase resumen: “El hombre quiere libertad para convertirse en lo que realmente quiere ser”. Por eso nuestras vidas tienen significado porque las construimos a través de nuestras elecciones activas a lo largo del tiempo. La vida humana no es un guión escrito para nosotros por un código genético o por fuerzas históricas más allá de nuestro control.
Benjamin Franklin destacó una vez que cualquiera que intercambie su libertad por seguridad no se merece ninguna de las dos cosas. Pero incluso dictar esa sentencia significa que el fenómeno del que habla Buchanan no es nuevo realmente. Es sólo otra parte del complicado rompecabezas que es la humanidad.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A