El papa Juan Pablo II, hablando con dificultad, se asomó este domingo a su ventana del hospital por primera vez desde su ingreso y dijo que aún “estaba sirviendo a la Iglesia y a toda la Humanidad”. Desde su cama del hospital dijo y afirmó: “fe en la vida piden silenciosamente los niños aún no nacidos”.
Hace un llamamiento contra el aborto
El Pontífice de 84 años, que fue trasladado de urgencia al hospital el martes
con graves problemas respiratorios, realizó una breve aparición desde la ventana
de su habitación en la décima planta del hospital Gemelli de Roma.
Tras
el mensaje leído por un ayudante, el Papa bendijo con voz débil y afónica a la
multitud concentrada en el hospital Gemelli. Después hizo el signo de la
cruz.
El Pontífice fue conducido en una silla de ruedas a la ventana y
llevaba su tradicional hábito blanco. Su cara estaba enrojecida y sus ojos
parecían distantes mientras saludaba lentamente a los creyentes.
Con voz
apenas perceptible, sentado y protegido por un cristal, el Papa ha pronunciado
las palabras rituales de la bendición con la que finalizó el rezo del Angelus,
que corrió a cargo del sustituto de la Secretaria de Estado (“número tres” del
Vaticano), el arzobispo argentino Leonardo Sandri. El anciano Pontífice,
internado desde hace cinco días por un problema respiratorio agudo, permaneció
aún unos minutos en la ventana, mientras le aplaudían centenares de fieles
congregados en el patio del Gemelli.
En este primer mensaje, Juan Pablo
II ha expresado su reconocimiento por el “sincero y partícipe afecto” que ha
sentido estos días y ha dado las gracias a los “médicos, enfermeras y personal
sanitario” del Policlinico Gemelli que le están atendiendo. El Pontífice ha
transmitido también su “afecto” a los enfermos ingresados en el centro y ha
afirmado que sigue sirviendo a la Iglesia y “a toda la Humanidad” desde el
hospital.
El Santo Padre ha dedicado asimismo su mensaje del Angelus a
recordar que hoy se celebra en Italia el ´Día de la Vida´, lo que ha aprovechado
para hacer un llamamiento contra el aborto. “Fe en la vida piden silenciosamente
los niños aún no nacidos”, ha afirmado.
Además, se ha declarado junto a
los italianos que defienden la vida y particularmente junto a los obispos
italianos, que siguen instando a los católicos y a los hombres de buena voluntad
a defender el derecho fundamental de la vida, en el respeto de la dignidad de
cada persona humana, ha afirmado.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR