El gobierno argentino da pasos que aparentan un imposible conflicto diplomático con Francia luego de que el embajador de ese país en Buenos Aires tildara de “populista” y “sesentaiochista” al gobierno de Kirchner. Antes, el canciller argentino, Rafael Bielsa, había citado al diplomático para expresarle su malestar y pedirle explicaciones. Pero no lo atendió y envió una nota formal de protesta al gobierno de Chirac.
Argentina espera “incluso” una sanción al diplomático “desbocado”
El Gobierno argentino dispuso ayer el envío de una carta formal de repudio y pedido de explicaciones por las declaraciones del embajador de ese país en Buenos Aires, Francis Lott, quien sostuvo que la administración de Kirchner era “populista” y un poco “sesentaiochista”. Las menciones fueron producidas durante una conferencia dictada por el diplomático a empresarios de su país, en la que se refirió a la salida de la compañía de aguas Suez.
La reacción del gobierno argentino fue inmediata; primero solicitando la presencia del embajador en la cancillería, y luego enviando una correspondencia a París. Según pudo saber Diario Exterior, las explicaciones del diplomático no bastaron al gobierno de Kirchner que decidió protestar más firmemente ante las oficinas de París. El paso constituye un mecanismo más en la escenificación artificial de un conflicto diplomático.
“Fueron tergiversados”
La embajada francesa había asegurado que los términos del embajador fueron tergiversados y que durante el coloquio había elogiado la política global del gobierno argentino. Sin embargo estas declaraciones fueron emitidas a todo el mundo por la agencia France Presse (AFP), tras el discurso del diplomático. El trasfondo está dado por la salida conflictiva de la empresa de aguas Suez, al no alcanzar ningún acuerdo con el Estado argentino. Kirchner había criticado el rol de la embajada y dicho que “la empresa no cumplió con las obras e inversiones esperadas”.
“Inaceptables”
La declaración más agresiva la produjo el canciller argentino, Rafael Bielsa, quien además de seguir los pasos formales de protesta indicó que se trata de una “incomprensible e inaceptable” declaración y que había generado un “profundo disgusto y malestar”. Cuando el embajador llegó a la Cancillería argentina se enteró de que Bielsa no lo iba a recibir y que sí en cambio el Jefe de Gabinete, Aníbal Gutierrez.
La Cumbre en Mar del Plata
Ayer Diario Exterior publicaba las declaraciones de la esposa del presidente argentino, Cristina de Kirchner, quien decía que las menciones del embajador “injuriaban a todo un pueblo”.
La reacción se produce en un momento en que el gobierno argentino afronta elecciones legislativas y la organización de las Cumbre de las Américas en Mar del Plata, entre el 5 y el 7 de noviembre. El esfuerzo de Kirchner, según analistas consultados, estaba en aparecer más moderado y con posturas de centro, lejos de las pretenciosas inclinaciones chavistas,para no incomodar la presencia del Bush en la Cumbre americana, que confirmó su asistencia luego de una gira por otros países centroamericanos. El suceso protagonizado por el ambajador francés habría aconsejado variar la estrategia oficialista.
Sanción y pedido de disculpas
Según averiguó Diario Exterior, el gobierno argentino espera una rectificación de los dichos y un pedido de disculpas por parte del Gobierno de Francia. Según otras fuentes consultadas, Argentina espera incluso una “sanción” al diplomático desbocado. Hasta el momento, sin embargo, no hubo ningún movimiento en este sentido y puede producirse en las próximas horas. De no suceder, es muy factible la escenificación de un “conflicto” diplomático para caldear las elecciones del próximo 23 de Octubre.
Campaña política
Las especulaciones sobre la probable disputa diplomática son incontables. El más mencionado es el referido a la utilización de parte del gobierno de toda esta situación para reafirmar su postura de cara a las elecciones. El tono nacionalista y populista de algunas declaraciones excedería las normales en una diferencia de este tipo. El canciller Bielsa participa en estos días como candidato al Parlamento de Buenos Aires en apoyo al presidente Kirchner.
Sondeos a España
Mientras todo esto sucede, Kirchner había conversado con Zapatero en el marco de los 60 años de la ONU, sobre la posibilidad de que una empresa española (después se supo que era Aguas de Barcelona que igualmente a Suez abandonaría Argentina) reemplace a la compañía francesa, aunque no hubo novedades en ese sentido. Zapatero se mostró interesado en la cuestión aunque el tema sigue en indefiniciones y tampoco hay una gran ansiedad de las partes comprometidas más con sus frentes internos.
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