Faltan pocos días para que dé comienzo su Presidencia en la UE, y los luxemburgueses ya han hecho los deberes. En su programa de prioridades tres grandes asuntos: la ampliación, la Estrategia de Lisboa y la negociación de las perspectivas financieras.
INICIA SU MANDATO EL 1 DE ENERO DE 2005
La futura Presidencia luxemburguesa de la Unión Europea ya ha estado haciendo
los deberes de cara a su mandato, que comienza el 1 de enero de 2005. A falta de
escasos diez días para que comience su labor al frente de la UE, Luxemburgo
presentó sus prioridades. Entre ellas cabe destacar la revisión de la Estrategia
de Lisboa (prevista para la primavera), la negociación de las perspectivas
financieras para el período 2007-2013 y el capítulo dedicado a la ampliación,
relacionado con Bulgaria, Rumanía y Croacia.
El encargado de hacer los
honores y presentar en conferencia de prensa el programa de la Presidencia del
Consejo de la UE, que asumirá en breve Luxemburgo, fue el ministro de Asuntos
Exteriores e Inmigración, Jean Asselborn.
Asselborn asentó los
principios que velarán el trabajo de su país a lo largo del próximo trimestre,
al tiempo que confirmó su firme determinación de “estar al servicio de la UE,
hacer progresar el Tratado constitucional y forjar de manera más estrecha el
destino común”.
Entre los objetivos esenciales que busca desarrollar la
presidencia luxemburguesa figura en un lugar destacado potenciar el asentamiento
y reforzamiento de un mercado interior común por medio de la mejora y la
agilización de las transposiciones legislativas. La idea es, además de lograr
avances en la Estrategia de Lisboa, convertir la Unión Europea en la zona más
competitiva del mundo hacia 2010. Para ello, se trabajará fundamentalmente en
tres pilares: económico, social y medioambiental. En este sentido, Luxemburgo
busca conseguir “un equilibrio” entre estos tres pilares. Eso sí, partiendo del
informe que presentará la Comisión en el mes de febrero.
Si bien fue la
Presidencia holandesa (a punto de finalizar su mandato) quien acogió la
recepción del Informe Kok sobre los progresos hechos hasta ahora en este
terreno, será la Presidencia luxemburguesa quien presida el Consejo Europeo de
primavera de 2005, que marca temporalmente la mitad exacta de este
periodo.
Luxemburgo sigue la senda de Holanda En referencia a la
negociación de las perspectivas financieras para 2007-2013, el ministro de
Asuntos Exteriores confirmó que su país capitaneará las conversaciones entre los
Estados miembros teniendo como base la propuesta de la Comisión, que indica que
cada Estado miembro deberá aportar el 1,24% de su Producto Interior Bruto (PIB)
a las arcas comunitarias, a diferencia de las propuesta que hacen algunos países
europeos para que este porcentaje sea solamente del 1%. No tiene intención la
presidencia luxemburguesa de hacer cambios en este sentido, “los Países Bajos
hicieron un buen trabajo”, sentenció Asselborn. Lo que sí tienen claro los
luxemburgueses, es de que tienen que resolver los diferentes problemas y acortar
las diferencias entre los distintos Estados miembros”, además de otorgar un
papel importante al Comité de Representantes Permanentes (COREPER) y mayor
liderazgo a los ministros de Exteriores de la Unión en el Consejo de Asuntos
Generales.
Conocer mejor la UE del siglo XXI Luxemburgo observará con un
gran interés los distintos procedimientos de ratificación que tendrán lugar en
los Estados miembros para aprobar la Constitución europea. Como España, muchos
de los Estados miembros celebrarán referendos en el mes de febrero, por lo que
el ministro luxemburgués indicó que su país seguirá muy de cerca todas estas
consultas populares que, aunque consideró que son de carácter nacional, tienen
una dimensión europea evidente. Al margen del “sí” o el “no”, las consultas
servirán para “conocer mejor a la UE del siglo XXI”.
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