AGENCIAS/EDE.- Los datos son los peores de la economía española desde 1970. En el segundo trimestre de 2009 el PIB cayó un 4,2%, una décima más de lo estimado por el Gobierno. Además, en el mismo periodo el empleo registró la mayor caída desde 1996 al perderse 1.369.000 puestos de trabajo a tiempo completo en un año. A diferencia de Alemania y Francia, cuyas economías han crecido, a España le auguran un 2010 sumida en una recesión económica.
ECONOMÍA/ Situación crítica en las cuentas públicas
En una breve intervención ante la prensa en los pasillos del Congreso de los Diputados, el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, aseguró que la caída récord del PIB sólo puede anticipar que España deberá enfrentar un 2010 sumida en una recesión económica. Por ello, exigió al Gobierno que rectifique su política económica “cuanto antes”.
Montero expresó los “temores fundados” de los “populares” de que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no aprovechará la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para 2010 para evitar que España siga siendo el “farolillo rojo” de Europa en caída de empleo y de la actividad. En este sentido, advirtió de que si finalmente se revisan al alza los impuestos habrá más paro, se destruirán más empresas y sólo habrá pérdida de confianza. “El Gobierno se ha equivocado y se va a seguir equivocando”, lamentó.
Asimismo, subrayó que las cuentas públicas se enfrentan a una “situación presupuestaria crítica” en la que las comunidades autónomas deben seis mil millones a la administración central, lo que pone en riesgo la prestación de los servicios básicos.
Ese panorama negativo no es compartido por el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, quien en una rueda de prensa para valorar los datos negativos de Contabilidad Nacional, ha asegurado que hay algunos indicadores que permiten pensar que el “punto álgido” del deterioro de la situación económica podría haber pasado ya. Entre esos parámetros, aseguró, se encuentra la recuperación de la confianza de los consumidores y la mejora de la renta disponible de las familias españolas, derivada del descenso de los tipos de interés y la evolución de la inflación.
Según Campa, las cifras del INE confirman las últimas previsiones del Ejecutivo, que apuntan a una caída de la economía del 3,6 por ciento en el conjunto de 2009 y que prevén que el PIB empiece a registrar tasas intertrimestrales positivas en el segundo trimestre de 2010. Sin embargo, reconoció que el dato “no es positivo” y confirma el escenario de crisis económica en el que se encuentra el país y que ya habían avanzado los principales indicadores de actividad correspondientes al segundo trimestre del año.
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