Washington intenta dilucidar si hubo filtraciones o una operación de prensa detrás
La denuncia sobre cárceles creadas por EEUU en países europeos se ha convertido en un nuevo dolor de cabeza para la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que ha decidido investigar la filtración de información sobre su existencia.
Los medios de prensa señalaron el martes que la decisión de investigar esa filtración la detonó la denuncia acerca de los centros de detención publicada a comienzos de este mes por el diario “The Washington Post”.
Según el periódico, esos centros habrían sido creados para internar a presuntos terroristas.
Sin proporcionar otros detalles, la cadena de televisión CNN indicó que la CIA había dado los primeros pasos para esa investigación, que es la segunda que afecta a ese organismo del espionaje estadounidense.
Una filtración sobre la identidad de la agente Valerie Plame, cuyo esposo, un diplomático estadounidense, había criticó la guerra en Irak, ya desató un escándalo en las más altas esferas del Gobierno del presidente George W. Bush y obligó a renunciar a uno de los asesores del vicepresidente Dick Cheney.
El anuncio de la pesquisa, hecho por CNN sin identificar a sus fuentes, se produjo después de que líderes republicanos del Congreso pidieran que se investigase la forma en que la prensa se enteró de la existencia de los centros de detención.
El presidente de la Cámara de Representantes, Dennis Hastert, y el líder de la mayoría republicana del Senado, Bill Frist, dijeron en una carta enviada a los comités de inteligencia de ambas cámaras que la filtración de información secreta ha creado “una tendencia peligrosa que, de no corregirse con firmeza y celeridad, probablemente empeore”.
Esa divulgación “es grave y amenaza la seguridad de nuestra nación. También pone en peligro la vida de muchos estadounidenses y la seguridad nacional”, advirtieron.
El senador republicano Trent Lott, miembro del Comité de Inteligencia, apoyó la solicitud de investigación y dijo que el Comité de Etica debe averiguar si la filtración provino de alguna fuente del Congreso.
La oposición demócrata indicó por su parte que cualquier investigación debe incluir la posible manipulación de datos de espionaje para justificar la invasión de EEUU en Irak en marzo de 2003.



















