El debate de los presidentes de los 34 países que integran la IV Cumbre de las Américas culminó ayer aunque se desconoce aún si habrá un acuerdo final, aunque todo apunta a que las enormes diferencias entre algunos países dificultarán que se llegue a un acuerdo especialmente en el asunto del libre comercio.
El ALCA fue apoyado por la mayoría, con la excepción de sólo cinco países
Se trata de la primera vez que una cumbre de las Américas llega a la jornada de clausura sin el documento final cerrado. La Cumbre ha estado marcada por el rechazo en las calles a la presencia del presidente estadounidense George W. Bush y las posturas irreconciliables que representan los países del Mercosur por un lado, y los países encabezados por Estados Unidos, que pretenden retomar las negociaciones para abrir las fronteras al libre comercio.
Aún queda pendiente la ceremonia de clausura y la adopción de la Declaración de Mar del Plata, tras lo cual los presidentes comenzarán su partida.
El ALCA parece haber sido el elemento de tensión durante los dos días que se ha prolongado la Cumbre. Las posibilidades que manejan los negociadores van desde la cancelación o postergación de la declaración final, hasta la firma de un documento consensuado que contemple las dos posturas en torno al ALCA.
El presidente de México, Vicente Fox, volvió a empuñar la mañana del sábado la lanza de su cruzada en favor del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) al formular un llamamiento al Mercosur para que acepte debatir la iniciativa.
Fox: “Cinco países traban el acuerdo”
Fox dijo en una rueda de prensa que “29 países estamos de acuerdo en continuar el proceso de llegar a un acuerdo”.
Precisó que “5 países no están de acuerdo, 4 que son (los que integran) Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) (…) que hasta el momento piensa que no son los tiempos para volver a la mesa de discusión”, y el otro es Venezuela.
La voz cantante de la reacción a las presiones del bloque Pro-ALCA fue esta vez el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, que dijo a la prensa: “cuando me invitaron a esta reunión, había tres temas para que discutiésemos en estas 24 horas y era empleo, empleo y empleo”. “En ningún lado estaba escrito que el tema tenía que ser el ALCA”, subrayó Lula.
Numerosos gobernantes y líderes de organizaciones no gubernamentales se manifestaban este sábado preocupados por el giro que sufrió la Cumbre al perderse el eje del lema “Crear trabajo, para combatir la pobreza y garantizar la gobernabilidad”.
La Cumbre pierde el norte
El objetivo primordial del encuentro era “establecer compromisos a nivel de toda América para alentar las formas de trabajo decente y resolverle problemas a 222 millones de pobres y a casi 20 millones de desempleados”, dijo una fuente regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Poco antes del mediodía de este sábado, al filo de bajar el telón del encuentro de 34 naciones del hemisferio, una propuesta nacida del Mercosur procuraba rescatar del naufragio las conversaciones.
“La propuesta es conjunta”, se limitó a decir a AFP una alta fuente brasileña consultada sobre qué país había elaborado el texto para hallar un consenso.
Una fuente de la delegación chilena confirmó a AFP que se trabajaba “en cuenta atrás” para no irse de Mar del Plata con las manos vacías y tener que constituir, en cambio, una comisión redactora con un plazo de 30 a 60 días.Pero Fox no cedió en su ofensiva y aseguró: “si seguimos perdiendo tiempo, seguimos dando vueltas (…) seguirá habiendo más pobres y no habrá grandes avances sociales ni económicos en la región”.
“El único que sí ha tomado una posición personal, supongo que a nombre del pueblo de Venezuela, es el presidente de Venezuela (Hugo Chávez) y él ha dicho que vino a enterrarlo (el ALCA) aquí”, dijo el mandatario mexicano.
De hecho, el sólido bloque liderado por Fox para intentar un renacimiento del ALCA logró opacar los asuntos laborales de la Cumbre e incluso a Chávez, cuyo choque frontal con Bush iba a estar en el centro de la escena.
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