La economía española continúa impulsada por la fortaleza de la demanda interna que, a
su vez, se ve favorecida, entre otros factores, por el mantenimiento de los tipos de interés en niveles reducidos
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Sábado, 07 de febrero 2026

La economía española continúa impulsada por la fortaleza de la demanda interna que, a
su vez, se ve favorecida, entre otros factores, por el mantenimiento de los tipos de interés en niveles reducidos
datos del Ministerio de Hacienda
Los datos más recientes reflejan un buen tono de la actividad, con ritmos
elevados de crecimiento, entre otros indicadores, en las afiliaciones a la
Seguridad Social, las ventas de automóviles y las entradas de turistas, en
paralelo con una mejora de los indicadores de confianza.
El crecimiento del PIB supera en ocho décimas al de la
eurozona
El PIB registró en el tercer trimestre un crecimiento
interanual del 2,6%, cifra igual a la del trimestre previo, tras la ligera
desaceleración observada en el segundo trimestre. En tasa intertrimestral, el
PIB aumentó el 0,6%, mejorando en una décima el resultado del trimestre
precedente.
El crecimiento económico en España sigue mostrando un
diferencial significativo con el del conjunto de la zona euro, debido al
dinamismo de la demanda interna en nuestra economía. Dicho diferencial, que fue
de ocho décimas los tres primeros trimestres del año, supone seguir avanzando en
el proceso de convergencia real con las economías más
desarrolladas.
Gana impulso la demanda interna y se
debilita la externa
La estabilización del ritmo de crecimiento
interanual del PIB en el tercer trimestre se explica por una ganancia de pulso
de la demanda interna, cuya aportación alcanzó 4,6 puntos porcentuales, que fue
parcialmente compensada por un empeoramiento del sector exterior, hasta situarse
su contribución neta en -2 puntos. Entre los componentes de la demanda interna,
se observa un crecimiento ligeramente superior del consumo público y una
aceleración muy significativa de la inversión en capital fijo, debida, sobre
todo, al favorable comportamiento del componente de equipo. El consumo privado,
por su parte, mantuvo el mismo ritmo de crecimiento del trimestre precedente,
mientras que la variación de existencias redujo su aportación en ese periodo,
aunque continuó siendo positiva.
El consumo privado
crece más que la renta salarial real
El mantenimiento del ritmo de
avance del consumo de los hogares en el 3,4%, tras la aceleración observada en
los dos trimestres anteriores, se puede explicar, en gran parte, por la
incidencia negativa del alza de los precios del petróleo sobre la renta familiar
real. Así, el ritmo de avance de la remuneración de los asalariados, en términos
reales, se ha reducido significativamente a lo largo del presente año, hasta una
tasa del 2,4% en el tercer trimestre con series corregidas, inferior en un punto
porcentual a la de un año antes. Esta desaceleración, frente al mantenimiento de
la tasa de aumento del consumo privado, apunta a un posible descenso en 2004 de
la tasa de ahorro de los hogares.
La inversión en
equipo muestra una evolución muy expansiva
Entre los aspectos más
positivos de la evolución económica reciente, se encuentra el notable dinamismo
de la inversión, tanto por el ritmo sostenido de avance de la construcción como
por la rápida recuperación de la inversión en equipo, que ha pasado a registrar
tasas de crecimiento interanual próximas al 10%, que no se registraban desde
hace cinco años.
Los resultados económicos de las empresas y sus índices
de rentabilidad han evolucionado favorablemente en 2004 gracias a la aceleración
de la actividad, la moderación de los costes laborales y la caída de los costes
financieros, lo que permite esperar una continuidad en la tendencia alcista de
la inversión en equipo si se consolida la recuperación de la economía mundial y,
en particular, la de las grandes economías europeas.
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