El crecimiento de la economía española en 2004 permitió aumentar un 2,1% el número de puestos de trabajo a tiempo completo, cuatro décimas más que en el año precedente. En términos absolutos, se crearon 354.000 empleos netos, siendo la construcción y los servicios los sectores que más han demandado empleo.
Continúan cayendo las exportaciones
Asimismo, el pasado año se crearon 354.000 puestos de trabajo a tiempo completo,
lo que supone un incremento del empleo neto del 2,1%, cuatro décimas más que en
2003.
En 2004, la demanda interna aumentó en 1,1 puntos su contribución
al crecimiento global (4,4 puntos frente a 3,3 en el año anterior), como
consecuencia de la mayor demanda tanto de consumo como de inversión. Por su
parte, el sector exterior aumentó su contribución negativa de 0,8 a 1,7 puntos,
debido al menor crecimiento de las exportaciones (4,5%) en relación con el de
las importaciones (9%).
Como consecuencia de esta mayor aportación
negativa del sector exterior al PIB, la economía española empeoró su situación
financiera frente al resto del mundo, al presentar una necesidad de financiación
de casi 37.000 millones de euros (4,6% del PIB), frente a 16.000 millones de
2003 (2,1% del PIB).
AUMENTO DEL CONSUMO PRIVADO Y PUBLICO.
El
gasto en consumo final de los hogares experimentó una variación en 2004 del
3,5%, seis décimas más que en 2003, compatible con una apreciación más favorable
del entorno económico por parte de los hogares, así como con el continuo
crecimiento del empleo, lo que ha permitido que el volumen de gasto de las
familias haya abandonado la senda estable de los últimos tres años.
Por
su parte, el gasto de las Administraciones Públicas volvió a aumentar su ritmo
de avance en 2004, con un crecimiento del 4,9% frente al 3,9% de 2003, acorde
con la evolución de las compras de bienes y servicios, así como de la
remuneración de los asalariados de estas administraciones.
Por otro
lado, la formación bruta de capital fijo experimentó en 2004 un incremento del
4,6%, 1,4 puntos superior al del ejercicio anterior, confirmándose la tendencia
iniciada en 2003. Para el organismo estadístico, la recuperación de este
agregado obedece fundamentalmente a la fuerte aceleración mostrada por la
demanda de bienes de equipo, cuyo crecimiento fue del 5,8% frente al 1% de 2003.
Asimismo, la inversión en construcción se aceleró ligeramente, con un
ritmo de crecimiento del 4,4%, una décima más que el ejercicio precedente,
principalmente por el comportamiento de la inversión residencial y la
recuperación en infraestructuras. Mientras, el crecimiento de la inversión en
otros productos aumentó dos décimas, hasta el 3,2%.
Por el lado de la
oferta, destacó la recuperación de las ramas industriales, que crecieron un 2,2%
(nueve décimas más que en 2003), y energéticas, que aumentaron un 1,7% (cuatro
décimas más). En cambio, la construcción se desaceleró, pasando del 4,3% al
3,7%, y las ramas de agricultura y pesca registraron un crecimiento negativo del
-0,6% (frente a -1,4% en 2003). Por último, las ramas de los servicios de
mercado crecieron un 2,5%, cuatro décimas más que en 2003.
EL EMPLEO
SIGUE A BUEN RITMO. El crecimiento de la economía en 2004 permitió aumentar un
2,1% el número de puestos de trabajo a tiempo completo, cuatro décimas más que
en el año precedente. En términos absolutos, se crearon 354.000 empleos netos.
El INE afirma que resultó especialmente notable la evolución del empleo
en la construcción (3,9%) y servicios (3%), mientras que se destruyeron puestos
de trabajo en industria (-0,8%), energía (-1,5%) y agricultura y pesca (-2,1%).
El crecimiento del empleo asalariado disminuyó en dos décimas en 2004, hasta el
2,1%, y la productividad aparente del trabajo se desaceleró una décima, pasando
del 0,7% al 0,6%.
Finalmente, en términos nominales, el PIB registró un
crecimiento del 7,2% en 2004, seis décimas más que en 2003. El deflactor
implícito de la economía creció a una tasa del 4,4%, cuatro décimas menos que en
el ejercicio precedente.
Atendiendo a la distribución primaria de la
renta, se produjo un perfil desacelerado de la remuneración de los asalariados
(los costes laborales por unidad de producto pasan del 3,5% al 3,4%). En cambio,
los impuestos netos sobre la producción y las importaciones crecieron a un ritmo
del 12,2% en 2004, 1,1 puntos por encima de la tasa del año anterior.
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