Un informe de la Comisión Europea asume que, como muy pronto, el ingreso de Turquía a la UE se hará “bien entrada la próxima década”, después de 2014. “El acceso de Turquía a la Unión exigiría muchos esfuerzos de las dos partes”, señala la Comisión.
Dossier especial
La entrada de Turquía a la Unión Europea costaría al resto de socios
comunitarios entre 16.500 millones y 27.900 millones de euros al año, entre el
0,1% y el 0,17% del PIB de la UE a 25, según un informe de impacto realizado por
la Comisión al que tuvo acceso la agencia Europa Press, y que se fue aprobado,
junto con la recomendación sobre el inicio de las negociaciones de
adhesión.
Por lo que se refiere a su papel en las instituciones, la
llegada de Turquía “afectaría significativamente” al reparto de escaños en la
Eurocámara de los actuales Estados miembros, en particular para los países
medianos y grandes, ya que no se puede superar el límite de 750 escaños.
En el Consejo, Ankara tendría una voz destacada en la toma de
decisiones, ya que su enorme población de 70 millones de habitantes “se
reflejaría en el sistema de voto” de doble mayoría de Estados y de población por
delante incluso de Alemania.
“La entrada de Turquía sería diferente de
las anteriores ampliaciones por el impacto conjunto de su población, tamaño,
situación geográfica, y potecial económico, militar y de seguridad”, y
aumentaría la influencia de la Unión Europea en Oriente Próximo y el Caúcaso
gracias a los vínculos “políticos y económicos” existentes entre el gobierno de
Ankara y sus vecinos.
Bruselas cree que la adhesión consolidaría el
“proceso de cambios radicales, incluyendo una rápida evolución de las
mentalidades”, que vive ahora Turquía, algo que “interesa a todos”. “Turquía
sería un importante modelo de país con una mayoría de población musulmana que se
adhiere a principios fundamentales como la libertad, la democracia, el respeto
por los derechos humanos y las libertades fundamentales, y el imperio de la
ley”.
El producto interior turco representa sólo el 2% del PIB de la
UE-25, y por ello el impacto económico de la ampliación en la UE sería “positivo
pero relativamente pequeño”. En todo caso, la apertura de negociaciones
consolidaría la estabilidad macroeconómica y promovería las inversiones, el
crecimiento y el desarrollo social en el país, con lo que Turquía crecerá más
rápidamente que la media comunitaria.
Con la adhesión “se incrementarían
las diferencias económicas regionales de una manera similar a la de la reciente
ampliación”, dice el informe. La renta per cápita del país representa el 28,5%
de la media comunitaria, con lo cual recibiría “un apoyo significativo de los
fondos estructurales y de cohesión en un periodo de tiempo largo”. “Algunas
regiones de los actuales Estados miembros que se benefician de ellos podrían
perderlos”.
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