Relaciones Internacionales
En la saga de la estudiante de Colorado que afirma que suspendió un examen de criminología por no seguir las instrucciones del profesor de explicar por qué George Bush es un criminal de guerra (sino que redactó por qué Saddam Hussein lo era en su lugar) no hay prueba física porque el profesor afirma haber destruido todas las copias del examen real, al tiempo que afirma que la pésima nota que la estudiante recibió (él no revelará cuál es, y probablemente no pueda porque hay una ley federal contra tal acceso público) se le puso por haber escrito solamente dos folios en lugar de los tres exigidos. Nuestra pregunta para él es, ¿cómo puede saber eso si destruyó los exámenes [como dice]?.
En la audiencia legislativa de la Academic Bill of Rights, la presidenta de la University of Northern Colorado, Kay Norton, dijo lo siguiente, según la trascripción del audio:
“… y en realidad, el año pasado, una joven sí que planteó una cuestión acerca de lo que pensaba que era una pregunta de examen inapropiada, la remití a los estatutos, los siguió, y me complace informarles de que la versión original de lo que habría sido una cuestión de examen inapropiada demostró no encontrarse en realidad en el examen, y por lo tanto, el proceso funcionó“.
Obsérvese por favor lo falaz de este testimonio. La presidenta Norton no tuvo acceso a la pregunta del examen, dado que todos los exámenes fueron destruidos. A lo que ella tuvo acceso al hacer esta declaración fue a una cuestión entregada por el profesor después de que la estudiante hubiera presentado una queja formal por su nota. Simplemente se fía de la palabra del profesor. Tampoco indica si la nota del examen fue cambiada o no tras el proceso de revisión.
Tras una serie de informaciones periodísticas parciales de la prensa de Colorado en las que se entrevistó al profesor y a la administración de la UNC exclusivamente, la estudiante nos envió en un email los siguientes comentarios reiterando su queja (y la nuestra, basada en su demanda) de que la pregunta original del examen era distinta de la pregunta proporcionada por el profesor tras los hechos. Como hemos señalado, la diferencia patente entre la cuestión entregada tras los hechos, de la que informó la portavoz de la Universidad, [y la de la estudiante] es que se pedía a los estudiantes que explicaran por qué Estados Unidos, en lugar de George Bush, era un criminal de guerra (ver addenda 1 más abajo):
“Sí que suspendí el examen, al menos eso es lo que se me dijo, sin embargo, de los comentarios de Dunkley y del centro nunca sabes en realidad qué es verdad. Siempre lo he dado por sentado, y mi historia es que recibí una “F” en el examen, pero una “B” en clase. No creo que Dunkley dispute eso, pero es una persona tan manipuladora que nunca sabes a qué atenerte.
“Aún me siento en paz con mi decisión, creo que Erin [nuestra entrevistadora original de la estudiante] está decepcionada, dado que continúa enviándome emails para compartir [más mi] perspectiva, pero necesito alejarme de esto. Se ha puesto demasiada carga sobre mí y hundido mis Vacaciones de Primavera. Espero que entienda mi decisión, al hablar con usted no parece estar decepcionado conmigo, sino que necesito hacer lo mejor para mí en esta situación.
Gracias
Estos son los comentarios de acompañamiento de mi empleada, Ryan Call, que se encuentra en Denver:
“La estudiante confirmó, como nos dijo originariamente, que le pusieron una “F” en el examen final, pero que su nota durante el curso de su denuncia acabó siendo una “B”. La estudiante me dio la impresión de que su nota había ascendido a una “B” como resultado del proceso de revisión. La explicación que la estudiante me dio fue que dado que el profesor Dunkley nunca fue capaz de presentar una copia del ensayo / redacción real de la estudiante, ya fuera para ella o para el comité de administradores que investigó la denuncia— la estudiante afirma que Dunkley le dijo que él había tirado todos los exámenes tras calificarlos — y dado que la estudiante ni vio ni tuvo nunca una copia de su respuesta en el examen en NINGUNA etapa del proceso de revisión, el profesor acordó o descartar o rectificar la “F” del examen final, y utilizar en su lugar una especie de combinación de los exámenes parciales y otros proyectos de clase [para calificar a los estudiantes]. De ahí la “B” de la nota final.
“Francamente, esto parece dar crédito a la historia de la estudiante. ¿Qué motivos tendría una estudiante para atravesar un proceso largo y oneroso de revisión para protestar por una “B” en el examen final, plantear el tema directamente a la presidenta de la universidad, y salirnos con su historia, a menos que tuviera alguna base para su preocupación, y pensara realmente que la cuestión del examen final era parcial e injusta?. ¿Y por qué motivo un profesor, que sostiene que estaba completamente justificado poner una “F” a una estudiante en el examen final, más adelante cambia la nota final de la estudiante, hasta nada menos que una “B”, a menos que la nota de suspenso en el examen final no fuera realmente justificable?. Sacar una “F” en el examen final, pero obtener una “B” en la revisión no huele bien – el error a la baja en la calificación no lo explica.
“La estudiante continúa manteniendo que la pregunta del examen que Dunkley envió al comité de revisión – la pregunta a la que la presidenta Norton alude en el audio – y la pregunta de examen aparecida en el artículo de InsideHigherEd.com NO eran la misma pregunta aparecida en el examen. La estudiante continúa creyendo que Dunkley reconstruyó la pregunta del examen en algún punto del proceso de revisión, dado que se había deshecho del examen original“.
Así que se nos deja con la duda de a quién creer, ¿a la estudiante que pasó por el proceso de revisión y acabó con una “B”, o al profesor y a la universidad que, frente a su propio testimonio y comportamiento, han demostrado ser reservados, manipuladores y engañosos?.
Recuérdese que esto era un examen de criminología, no de geopolítica. Incluso la cuestión presentada por el profesor, exigir al estudiante llegar a una respuesta preestablecida a un tema muy controvertido… Esto es adoctrinamiento, y una violación de los fundamentos de la libertad académica. Nuestra historia original permanece en pie.
Addenda:
1) Esta es la pregunta del examen proporcionada por la administración tras los hechos (y después de que los originales fueran destruidos por el profesor):
“La campaña del gobierno americano para atacar Irak se basó en parte en la premisa de que el gobierno iraquí tiene “armas de destrucción masiva”. Esto nunca se llegó a demostrar antes de la acción / guerra policial norteamericana, e incluso el Presidente Bush, tras la captura de Bagdad, indicó: “puede que nunca encontremos tales arsenales”. La investigación de Cohen sobre la distracción debate este proceso de cómo los medios y varias empresas morales y fuerzas del gobierno pueden conspirar para crear pánico. ¿Cómo define Cohen este proceso?. Explíquelo en profundidad. ¿De dónde viene el significado social de distracción?. Argumente que el ataque contra Irak se salía de los estatutos negociables. Haga la defensa de que la acción militar de Estados Unidos al atacar Irak fue criminal“.
Al defenderse a sí mismo tras los hechos (y después de que esto se convirtiera en un tema) Dunkley ha dado a entender que la pregunta era un ejercicio para ejercer de abogado del diablo. Encuentro esto difícil de creer, dado que la propia pregunta [del examen] da la respuesta. También recelo de la pregunta porque no identifica el texto de Cohen, que era apenas un artículo del libro de texto del curso, no un libro de texto en sí mismo, y porque las preguntas internas en el párrafo — léase, “¿de dónde viene el significado social de distracción?” –no parecen tener relación con el ejemplo o la cuestión entera del modo en que se estructura.
2) Profesor Robert Dunkley: En una información de AP acerca de Denver que apareció en el Denver Post y en otros diarios de Colorado, aparecen las siguientes oraciones: “El profesor de derecho criminal Robert Dunkley dijo que era espantoso lo lejos que Horowitz ha llevado el incidente sin llevar a cabo una investigación cuidadosa. “El hecho es que si vas a hacer afirmaciones [categóricas], tienes que poner todo de tu parte para establecer los hechos”, declaró Dunkley al Greeley Tribune“. Como el Greeley Tribune sí informó posteriormente en un artículo de corrección, mi personal intentó establecer los hechos — particularmente una copia del examen y de la nota — pero se le negó el acceso, tanto por parte de Dunkley como por la administración de la Universidad. ¿Hasta “dónde” he llevado esta historia?. Apenas fue una anécdota entre mis diversos discursos y artículos, para dar una muestra de los abusos por parte de profesores como Dunkley (aludiendo a la cuestión del examen que Dunkley presentó posteriormente para comprobar si era o no un profesor abusivo). La pequeña anécdota acerca del examen fue llevada lejos en realidad por los opositores a la libertad académica, que primero “dudaban” de lo sucedido (y nunca se han retractado de sus refutadas suspicacias) y la elevaron a un estatus muy lejos de donde había llegado hasta entonces, que es como surgió toda esta “controversia“.
3) He aquí algo más, pescado a propósito de la [versión de la] historia proporcionada por Dunkley y la administración de la UNC:
La política siguiente se encuentra en el manual de facultad de la junta de administración. Se encuentra en la página 86 del manual.
Apartado 2-3-409. El claustro conservará los materiales de los estudiantes durante al menos un año lectivo desde la fecha de finalización de las clases. El personal que se retire / jubile, concluya el contrato o finalice su empleo con la Universidad de otro modo, entregará todos los archivos de los estudiantes al jefe de departamento antes de abandonar la Universidad.
Tales materiales incluyen las tesis u otra documentación para asignar las notas; e incluyen los exámenes, apuntes, proyectos, etc., que no se hayan devuelto a los estudiantes. El presidente del departamento es responsable de recoger el material y hacerlo disponible a petición. Sólo necesita recogerse y conservarse los historiales para cubrir el periodo de tiempo durante el que pudiera presentarse alguna queja, al menos un año lectivo desde la fecha de finalización de la última clase.
De esto se desprende que Dunkley, o fue extremadamente despreocupado, o mintió y dijo haber destruido los exámenes.