AGENCIAS / EDE.- La a ola de calor, la ausencia de lluvia y una descoordinación oficial están avivando las llamas que en los últimos días han arrasado miles de hectáreas en España. La situación, que hace prever un verano catastrófico, ha obligado al Gobierno a solicitar ayuda a Francia y Portugal porque el despliegue de efectivos y material ha sido insuficiente. La tragedia aumenta porque en los últimos días han muerto ya nueve personas, en su mayoría bomberos.
ESPAÑA / Al menos nueve muertos
La falta de un programa de previsión oficial para combatir los graves incendios forestales que están afectado gran parte de España, han obligado al Gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero a pedir ayuda a Francia y Portugal. Una fuente del Ministerio de Medio Ambiente reconoció que ante esos dos gobiernos “se está gestionando” el envío de efectivos anti-incendio debido a que el personal y el material disponible no alcanza para frenar el avance de las llamas.
Aunque los datos cambian constantemente, cifras oficiales estiman que en los últimos días han sido consumidas por las llamas más de 41.530 hectáreas en todo el país. Las autoridades mantienen desplegados efectivos y material en al menos dieciséis focos localizados en las provincias de Soria, Tarragona, Navarra, Almería, Álava, Madrid, Burgos, Cuenca, Barcelona, Teruel, Alicante, Murcia y zonas de las Islas Baleares.
Aragón es la comunidad más afectada con seis focos activos y más de diez mil hectáreas consumidas. Esa zona es donde los efectivos franceses prestarían los primeros auxilios. También en Tarragona la situación es grave al estar siendo arrasado el parque natural de Els Ports. Allí el fuego se ha reavivado después de consumir 1.100 hectáreas. Varios informes oficiales cifran en más de dos mil personas han tenido que dejar sus viviendas.
Las llamas también han afectado los sistemas de comunicación, principalmente la línea de AVE que une Madrid con Barcelona. Este jueves, un tramo tuvo que ser interrumpido por trabajos de extinción en zonas de Zaragoza y Soria.
De acuerdo con datos del Ministerio del Interior, en los últimos diez años más cincuenta personas han perdido la vida por los incendios forestales. El último fue un bombero de 44 años que perdió la vida al sufrir un accidente cuando realizaba tareas de extinción declarado en Teruel, entre Corbalán y Cedrilla. Otros cuatro de sus compañeros también fallecieron mientras combatían las llamas en Horta de Sant Joan (Tarragona). Uno más moría este viernes en el hospital. Otra persona de 86 años falleció en Lérida que arrasó más de cinco mil hectáreas.
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