Los países europeos han registrado un aumento en inversión en I+D, pero aún así la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE) advierte de que los logros son escasos y propone tres prioridades de futuro.
INFORME SOBRE PERSPECTIVAS
Los países europeos cada vez dedican mayores esfuerzos a la inversión en I+D,
puesto que, según la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo
(OCDE), se toman “más en serio la necesidad de invertir en investigación y
desarrollo como medio para impulsar el rendimiento económico y seguir siendo
competitivos”. No obstante, y a pesar del aumento de la inversión dedicada a la
investigación, la OCDE advierte que los logros conseguidos son aún escasos.
Esta es la conclusión que se desprende del informe “Perspectivas de la
Ciencia, Tecnología e Industria” que ha hecho público la Organización, y en el
que propone, simultáneamente, tres retos de futuro para impulsar la inversión en
I+D. Esto es, aumentar la innovación en el sector servicios, sacar mayor partido
a las empresas multinacionales y reformar los sistemas de investigación pública.
En este sentido, el informe de la OCDE señala que “muchos países podrían
aprender de las iniciativas puestas en marcha en Dinamarca, Finlandia, Irlanda y
Noruega”, donde se dirige la investigación a satisfacer mejor las necesidades de
determinadas industrias de servicios, y se ayuda a las empresas de este sector a
utilizar la tecnología de la manera más eficaz.
De la misma forma, la
Organización insta a los gobiernos a beneficiarse de las ventajas que se pueden
obtener de los socios extranjeros y de la globalización, para lo que sugiere
hacer los países más atractivos a los inversores foráneos y reforzar las
relaciones con los centros de I+D de otros estados. En cuanto a la reforma de
los sistemas de investigación pública, ésta ya ha comenzado en algunos países,
pero la OCDE estima que es insuficiente y anima a impulsarla. Entre los avances,
el estudio destaca que Dinamarca, Japón y Eslovaquia han concedido más autonomía
a las universidades y ahora les resulta más fácil colaborar con la industria.
Noruega y Suiza han facilitado a los centros de investigación la propiedad y la
comercialización de la propiedad intelectual. Finlandia e Islandia están
elaborando una legislación parecida.
Objetivos a
largo plazo
En cualquier caso, para mejorar la inversión en
investigación, primero hay que cumplir con los objetivos a largo plazo, como
aumentar el gasto en esta materia al 3% del PIB antes de 2010. Por ejemplo, hay
algunos países europeos que no han cumplido los objetivos, como es el caso de
Alemania, y otros han establecido objetivos inferiores, según lo que consideran
viable para sus economías. En este sentido, Austria quiere llegar al 2,5% del
PIB en 2006, mientras el Reino Unido también se ha puesto esta meta, pero con un
margen de maniobra más amplio, el 2014.
Fuera de Europa pero dentro de
la OCDE, Canadá se ha propuesto situarse entre los cinco mejores inversores en
I+D, y Corea del Sur ha prometido doblar su inversión entre 2003 y 2007.
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