Política

La ONU y la UE se unen a Rice y piden una investigación sobre lo ocurrido en Uzbekistán

La comisaria de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner y la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Louise Arbour se sumaron al pedido de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice por una investigación independiente sobre los sucesos violentos ocurridos en Uzbekistán. “Me uno a la secretaria de Estado Rice en pedir una investigación independiente”, contestó Ferrero-Waldner al ser preguntada al respecto a las relaciones entre la Unión Europea y EEUU.

Una delegación diplomática visita Andizán bajo restricciones gubernamentales
“Me satisface que Rice haya pedido reformas democráticas (en Uzbekistán) y una
investigación clara”, dijo Ferrero-Waldner. “Es importante porque debemos saber
lo que ha pasado en realidad para efectuar un análisis objetivo”, añadió. “Estoy
en contacto con los uzbecos y les he expresado mi profunda preocupación”, dijo
Ferrero-Waldner, quien afirmó que espera oír las conclusiones de un grupo de
diplomáticos y periodistas que viajaron ayer a la zona.

Sin embargo,
Ferrero-Waldner “lamentó” que las autoridades uzbecas no permitieran el acceso
al colegio donde militares de ese país dispararon contra la muchedumbre el
pasado viernes. Varios embajadores acreditados ante el Gobierno de Uzbekistán y
periodistas extranjeros viajaron ayer en avión desde Tashkent, la capital
uzbeca, a Andiján, donde el pasado fin de semana estalló una revuelta que acabó
en un baño de sangre.

El viaje fue autorizado por el presidente uzbeco,
Islám Karimov, quien ha acusado a extremistas islámicos de los disturbios y ha
calificado de falsas las denuncias de la oposición de que en los acontecimientos
ocurridos entre los días 13 y 15 de mayo murieron 745 personas, incluidos
mujeres y niños.

Según la Fiscalía de Uzbekistán, el número total de
víctimas mortales fue de 170. Sin embargo, durante su visita los diplomáticos y
periodistas extranjeros no pudieron hablar con nadie de la población local. En
su recorrido por la plaza central de Andiján no había un solo civil y a lo largo
de todo el trayecto, cada 50 metros, estaban apostadas patrullas de policías y
militares.

Desde el comienzo de la revuelta, desencadenada por el juicio
contra varios empresarios acusados de extremismo islámico y que degeneró luego
en una protesta social y política, las autoridades uzbecas cerraron Andiján, por
lo que la información de lo ocurrido en esa ciudad de casi 350.000 habitantes es
parcial. La UE mantiene con Uzbekistán un acuerdo de Asociación y Cooperación
por el que ayuda al país a erradicar la pobreza y a modernizar su legislación,
recordó hoy Ferrero-Waldner.

La ONU también
quiere saber la verdad


La Alta Comisionada para los
Derechos Humanos de Naciones Unidas, Louise Arbour, solicitó este miércoles una
investigación independiente sobre la represión del gobierno de Uzbekistán contra
los manifestantes en Andizán.

Arbour dijo que estaba “profundamente
preocupada” por la violencia desatada por las fuerzas del gobierno contra los
civiles uzbecos. En tanto, un grupo de diplomáticos y periodistas extranjeros
llegó a Andizán, población del este de Uzbekistán. Sin embargo, se trata de una
visita estrechamente controlada, según indicó la corresponsal de la BBC en la
república de Asia Central, Mónica Whitlock.

Según Kadyrov, 32 efectivos
del ejército fallecieron y “ningún civil perdió la vida a manos de los cuerpos
del Estado”. Sin embargo, las versiones en contra abundan: el diario inglés The
Independent, en su edición de este miércoles, trae el testimonio de un hombre
que dijo haber visto escuadrones de la muerte ultimando a civiles después de que
el ejército disparó contra los manifestante.

“Alrededor de las cinco de
la tarde, en la calle Bainal Minal, un hombre de edad mediana, que aparentemente
estaba herido, se escondió tras un horno de barro. Hasta allí fue seguido por un
soldado, quien le dijo que se levantara. Cuando el herido se levantó, el soldado
le disparó en la frente”, dice el testimonio citado por su periodista en
Andizán.

Asimismo, una fuente militar uzbeca le reveló a la corresponsal
de la BBC Mónica Whitlock, que más de 500 personas habían fallecido sólo el
viernes, junto a otro número de heridos y desaparecidos por los cuerpos de
seguridad. “El militar aseguró que daba esta información porque quería que se
supiese la verdad”, señaló Whitlock y agregó que “el hecho de que un militar de
alto rango rompa el silencio de esta forma es algo sin precedentes”.


Rice pide reformas políticas


La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, pidió al
Gobierno de Uzbekistán –país convulsionado en los últimos días por
manifestaciones populares brutalmente sofocadas– reformas y apertura en su
sistema político. “Nadie pide a ningún Gobierno que trate con terroristas”,
indicó Rice, refiriéndose a los duros enfrentamientos entre fuerzas
gubernamentales y manifestantes, que se saldaron con cientos de muertos, 745
según el partido de oposición Campesinos Libres, 169 según el fiscal general
uzbeco.

En una rueda de prensa, la secretaria de Estado expresó la
preocupación de su país por la situación de los Derechos Humanos en Uzbekistán y
señaló que espera que el Gobierno sea “muy, muy abierto en la comprensión de lo
que ha ocurrido” en su territorio.

Refiriéndose a los brutales
enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes, que comenzaron el
pasado viernes en Andizán, Rice señaló que gente inocente a perdido la vida y
que “esto es siempre causa de preocupación”.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú