Política

La política populista de Kirchner choca con las aspiraciones de las empresas galas en Argentina

Kirchner pretendía enfocar ayer la reunión con Chirac en el respaldo francés al canje de la deuda, pero los enfrentamientos entre su Gobierno y algunas empresas galas le han metido en un callejón de difícil salida.

TRAS INVERTIR MILLONES DE EUROS
La política populista de Néstor Kirchner está empezando a chocar con las
aspiraciones de algunas empresas galas (encargadas de gestionar compañías
argentinas estatales) que han invertido millones de euros en Argentina y esperan
una contrapartida o,al menos, un mayor grado de sensibilidad por parte del
presidente.

Sin duda, los recientes desencuentros entre Kirchner y las
empresas galas se han convertido en el principal escollo que el presidente
argentino está teniendo que superar en su segunda visita a Francia.
Precisamente, estos enfrentamientos dificultan el objetivo principal de la
visita de Kirchner: conseguir el apoyo de Francia para el canje de la deuda
argentina.

En este sentido, durante la reunión mantuvieron ayer los dos
mandatarios en París, Jacques Chirac elogió los esfuerzos que Néstor Kirchner
está realizado para recuperar la economía, pero también quiso insistir en la
idea de que el presidente argentino debe esforzarse por ayudar a las empresas
francesas que enfrentan dificultades en este país sudamericano.

Si bien
el encuentro entre ambos fue cordial, respecto al caluroso apoyo que Chirac
brindó a Kirchner en su primera visita a Francia (en julio de 2003) se ha podido
percibir un leve enfriamiento de las relaciones, basado con casi total
probabilidad, en los enfrentamientos entre el Gobierno argentino y las empresas
galas.

No en vano, entre otras, las filiales de la compañía francesa Suez
(que distribuye agua en Buenos Aires) y de la proveedora de electricidad
Electricite de France están manteniendo agrios enfrentamientos con las
autoridades argentinas, que incluso se han negado a permitirles un incremento de
sus tarifas. Ambas compañías son responsables de servicios públicos en sus
respectivas áreas y han sido multadas por el Ejecutivo argentino, que las acusa
de no cumplir su función y les exige nuevas inversiones. La crisis podría
incluso llegar a suponer la ruptura de las concesiones a las multinacionales,
obtenidas durante la presidencia de Carlos Menem.

Todo parece indicar
que mientras el presidente Kirchner no logre calmar los ánimos de las compañías
francesas y solucionar sus diferencias con el Gobierno, no podrá centrar su
“artillería” política en demandar el respaldo firme y rotundo de Francia a la
hora de respaldarles en el canje de la deuda. De hecho, al finalizar el
encuentro que mantuvieron ayer, Chirac subrayó la importancia de una “pronta
solución para los casos difíciles”.

Más aún, durante la reunión, Chirac
dejó muy claro a Kirchner que “es capital” la resolución de este conflicto “para
disipar cualquier duda que pudiese afectar a la confianza de los inversores
franceses, deseosos de comprometerse con Argentina”.

Previendo la gran
relevancia que supone para su país salvar este obstáculo, Néstor Kirchner se
reúne hoy con empresarios galos para intercambiar opiniones y puntos de vista,
sellar acuerdos económicos y atraer inversores. Además, la delegación argentina
debe reunirse con responsables de las dos principales empresas implicadas (Suez
y Electricite France).

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú