Las denuncias de corrupción perjudican seriamente el futuro político del presidente de Brasil
La popularidad del presidente Luiz Inácio Lula da Silva se desplomó y perdería la reelección si postulara nuevamente, abatido por la avalancha de denuncias de corrupción en su partido de los Trabajadores (PT).
En la mayoría de los niveles consultados por una prestigiosa encuestadora brasileña los datos favorables a Lula evidenciaron un derrumbe y si decidiera participar en las elecciones presidenciales previstas para octubre próximo el actual mandatario perdería en un segundo turno si los comicios fuesen ahora.
El derrumbe fue interpretado como resultado directo de las denuncias de corrupción que desde hace seis meses caen sobre el PT.
El ganador sería el actual alcalde de Sao Paulo, el socialdemócrata José Serra, según la encuesta divulgada este martes por Sensus para la Confederación Nacional del Transporte (CNT).
La evaluación positiva del presidente cayó de 35,8% en setiembre a 31,1% en noviembre. La negativa pasó de 24% en septiembre a 29,0% en noviembre. Y la curva de aquellos que declararon que no votarían por Lula, o el nivel de rechazo, subió en vertical de un 39,3% al 46,7% en el mismo período.
“Si la tendencia se mantiene, la reelección (de Lula) se vuelve difícil”, dijo Ricardo Guedes, de Sensus, en conferencia de prensa al presentar el sondeo en la sede de la CNT.
La encuesta fue realizada del 14 al 17 de noviembre entre 2.000 personas en todo el país y su margen de error es del 3%.
Guedes dijo que lo niveles negativos de Lula en noviembre fueron los peores registrados para el mandatario desde que asumió el gobierno en enero del 2003 con porcentajes positivos de 56,6%.


















