La conferencia de presidentes del Parlamento Europeo, donde están representados todos los grupos políticos, rechazó hoy de forma unánime la propuesta británica de presupuesto para la UE durante el periodo 2007-2013 por considerarla insuficiente. La Eurocámara tiene la última palabra en materia presupuestaria, y ha recordado a la presidencia británica, que pretende recortarlo hasta el 1,03%, que no aceptará tal reducción.
La última oferta agrícola de la UE plantea recortes de aranceles, entre el 30% y el 60%
La conferencia de presidentes del Parlamento Europeo, donde están representados todos los grupos políticos, rechazó ayer de forma unánime la propuesta británica de presupuesto para la UE durante el periodo 2007-2013 por considerarla insuficiente.
La Eurocámara, que había propuesto un techo del 1,18% del PIB de la UE para las perspectivas financieras, tiene la última palabra en materia presupuestaria, y ha recordado a la presidencia británica, que pretende recortarlo hasta el 1,03%, que no aceptará tal reducción.
También ayer, la Comisión Europea ha pedido a la Presidencia británica que rectifique su propuesta de presupuesto para 2007-2013 para restablecer los fondos que le resta a los nuevos socios del Este de Europa, al tiempo que alertó de que la flexibilización de las normas puede crear serios problemas a medio y largo plazo para estos países. Los comisarios europeos de Comercio, Peter Mandelson, y de Agricultura, Mariann Fischer Boel, pidieron ayer a otros países de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que presenten ofertas que igualen la última propuesta de la UE para conseguir un acuerdo en la inminente reunión de Hong Kong.
Los comisarios rechazaron, en rueda de prensa, las críticas de que la UE está impidiendo el avance de la negociación e insistieron en el “profundo compromiso” de los 25 para avanzar en la cumbre de Hong-Kong, del 13 al 18 de diciembre, hacia los objetivos alcanzados en Doha.
Mandelson dijo que comprende a los grandes exportadores agrícolas, que quieren que la UE vaya más lejos con su oferta de reducción de los subsidios y aranceles agrícolas, pero subrayó que en ningún caso pueden negar la seriedad de la oferta comunitaria y les pidió que se sienten de una vez a debatir esa propuesta.
La última oferta agrícola de la UE plantea recortes de aranceles, de entre el 30% y el 60% y una reducción del 70% en los apoyos internos que distorsionan el comercio. Según la comisaria de Agricultura, la UE no será culpable si fracasa la negociación en Hong Kong, pues en la oferta de otros socios hay “grandes agujeros negros”.
Fischer Boel manifestó su “decepción” por la reacción de otros países a las propuestas europeas, que suponen importantes retos para los agricultores de la UE y ofrecerán “sustancial” acceso a los mercados.
Como ejemplo citó que los recortes de aranceles duplicarán las importaciones de vacuno a los mercados comunitarios. Mandelson insistió en que “no hay una sola razón” para que los 25 pongan en la mesa de negociación una nueva oferta agrícola y confió en que las demás partes se avengan a discutirla.
Además, resaltó que la OMC debe encontrar un equilibrio entre los avances en el capítulo agrícola y la liberalización de otros ámbitos, principalmente el comercio de bienes industriales y servicios.
La agricultura es una parte importante de la discusión, reconoció Mandelson, quien añadió, sin embargo, que no lo es todo, y pidió al G-20 (grupo de países exportadores agrícolas liderados por India y Brasil) una oferta “firme y clara” en materia industrial y de servicios.
“Se acaba el tiempo para las críticas”, reseñó, “es la hora de presentar ofertas reales”. Recordó, por otra parte, que el desarrollo debe seguir siendo el objetivo central de la ronda y subrayó que la apertura de los mercados, junto con la reducción de los aranceles y subsidios no implica automáticamente mayor justicia comercial.
“Pase lo que pase en Hong-Kong”, afirmó Mandelson, es “indispensable” que la OMC apruebe el denominado “paquete de desarrollo”, cuyo objetivo es que los beneficios de la nueva fase de liberalización reviertan, principalmente, en los países más pobres.
Mandelson reclamó que Estados Unidos y Japón supriman todos los aranceles y cuotas a los países menos desarrollados (LDC, en sus siglas en inglés).
Por otra parte, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, manifestó, en una carta enviada al primer ministro británico, Tony Blair (presidente de turno de la UE), la necesidad de un acuerdo financiero entre los países comunitarios, para ayudar a los pobres a afrontar la liberalización comercial
Las propuestas de desarrollo de la CE incluyen también el fin de los subsidios a la exportación de algodón que dan los países desarrollados -sobre todo EEUU- y una cuota de exportación para los países africanos, libre de aranceles.
En agricultura, Fischer Boel pidió que EEUU reduzca apoyos como la ayuda alimentaria ó pagos ligados a los precios, mientras que Australia, Canadá y Nueva Zelanda deben comprometerse a rebajar sus monopolios comerciales agrícolas.
La comisaria recordó que la UE es un mercado abierto y absorbe el 85% de las exportaciones agrícolas de Africa y el 45% de Latinoamérica.
Fischer Boel se refirió también a la reivindicación de proteger las denominaciones de origen: “Espero que volvamos de Hong Kong con el compromiso de nuestros socios”.
“Puede que no seamos capaces de obtener todo lo que queremos sobre indicaciones y denominaciones de origen, pero los demás nos tienen que tomar en serio: hace falta dos para bailar el tango”.