Además de ayudar a las víctimas, la comunidad internacional ha visto la necesidad de reaccionar para prevenir desastres como el que asoló el sureste asiático el pasado 26 de diciembre. Por eso la UE quiere contribuir a crear un sistema de alerta precoz.
HOY, CONSEJO EXTRAORDINARIO EN BRUSELAS
Después de la Conferencia celebrada en Yakarta, la comunidad internacional se ha puesto manos a la obra para ayudar a los damnificados por el maremoto y evitar males mayores. En este sentido, la Unión Europea se mostró ayer dispuesta a contribuir a la instauración de un sistema de alerta precoz y de intervención rápida de maremotos. Esto es lo que se desprende del borrador de conclusiones del Consejo extraordinario que se celebra hoy en Bruselas.
El borrador hace un repaso a las ideas que han lanzado las diferentes capitales estos días para reaccionar y prevenir las catástrofes. Por este motivo, además de este sistema de alerta, señala que el Consejo examinará en las próximas semanas el aprovechamiento máximo del mecanismo de protección civil de la Unión Europea y analizará otras iniciativas de acompañamiento como medidas de apoyo comercial, acuerdos bilaterales y hermanamientos entre ciudades, municipios, regiones o países.
Condonar la deuda de los países afectados
Por otra parte, el borrador de conclusiones se congratula por la intención de los Estados miembros de examinar las posibilidades de condonar la deuda de los países afectados, por lo que hará balance de las consecuencias económicas de una medida como esta en la sesión del Consejo Ecofin del 18 de enero.
El Consejo también expresa en el texto sus condolencias hacia la población afectada: “Este desastre de gravedad extrema, debido a su amplitud geográfica y las pérdidas humanas y materiales, afectó a un total de 11 países, causó más de 150.000 muertes, millares de desaparecidos y heridos, y varios millones de desplazados o personas sin refugio”. En este sentido, los 25 reiteran su total solidaridad para sostener a los Estados y a las poblaciones en cuestión, a la vez que expresan su gratitud hacia las autoridades y las poblaciones locales por su apoyo a los ciudadanos europeos afectados.
Llamamiento a la responsabilidad
Con la intención de que las ayudas lleguen a las regiones más afectadas y a las personas más desamparadas, el Consejo destaca la responsabilidad de las autoridades nacionales y regionales para identificar las necesidades y gestionar la ayuda. Así, hace un llamamiento para que la ayuda pueda transportarse rápidamente en el conjunto de las poblaciones interesadas, independientemente de los conflictos internos. También se recuerda en el texto el papel principal de las Naciones Unidas en la coordinación y la gestión de las ayudas a las víctimas, y en particular de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de los Asuntos Humanitarios.
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