El ministro francés de Interior, Nicolas Sarkozy, afirmó que las elecciones presidenciales de 2007 en Francia no serán “un debate de izquierda contra derecha”, sino otro en el que se enfrentarán “quienes quieren un cambio en profundidad y los que desean el inmovilismo”.
Según Sarkozy, quien anuncia una vigilancia extrema ante las fiestas de fin de año
Sarkozy explicó a la emisora ´France Inter´ quSarkozy, a la sazón presidente de la UMP y virtual candidato para conducir al centroderecha en los comicios, en declaraciones a la radio France Inter propuso que el presidente tenga menos poderes y que los nombramientos de los altos cargos de la Administración se acometan por vía parlamentaria y no sean potestad del Ejecutivo.
En opinión del ministro, “no se han asumido las consecuencias” del cambio del mandato presidencial de siete a cinco años, llevado a cabo durante la precedente legislatura socialista, que debería reducir las competencias del presidente de la República.
Sarkozy ha repetido en varias ocasiones que encarnará “la ruptura” con el actual modelo social francés, mientras que su mayor rival en el centroderecha, el primer ministro Dominique de Villepin, defiende el actual legado francés y se inscribe en la misma línea de política del actual jefe del Estado, Jacques Chirac.
En este sentido, Sarkozy calificó este lunes de “inevitable” la toma de medidas para reequilibrar las cuentas públicas galas y reducir la deuda. “No podemos continuar así. Llevamos 25 años presentando presupuestos en déficit”, aseveró el ministro.
Francia seguirá con el Estado de Emergencia
Sarkozy anunció que se mantiene el estado de emergencia -en vigor desde comienzos de noviembre pasado- ´por una razón muy simple: seremos muy vigilantes en cuanto a la manera en la que se van a desarrollar las fiestas de finales de año´.
El ´número dos´ del Gobierno expresó su deseo de que la ´gente honesta´ pueda disfrutar de esa fiestas sin que las ´envenenen´ una ´minoría que quiere aterrorizar con la ley de las bandas, con la ley del más fuerte y con la ley de la violencia´.
En cuanto al estado de emergencia, Sarkozy precisó que actualmente ´no se aplica (efectivamente) en ninguna parte´, pese a que está en vigor hasta casi finales de febrero próximo.
Actualmente está en marcha una iniciativa conjunta de la izquierda francesa que se ha unido para recolectar firmas en contra de esa medida de excepción y para pedir al Gobierno que la anule.
Un grupo de profesores universitarios especialistas en Derecho intentaron derogarla sin éxito a principios de mes por la vía administrativa.
Entonces, el Consejo de Estado -máxima instancia administrativa francesa- siguió el argumento gubernamental y avaló el mantenimiento del estado de emergencia por el riesgo de que rebroten los graves disturbios urbanos en las fiestas navideñas y de finales de año.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR