Irán ha enviado a Alemania, Francia y Reino Unido una carta en la que se ofrece a volver a la mesa de negociación sobre su programa nuclear. La respuesta internacional no se ha hecho esperar. Londres califica esta oferta como ´vacua´ y el ministro de Exteriores ruso asegura que antes de retomar el diálogo deben paralizar su actividad. EEUU y la UE sospechan que Irán tiene intenciones de usar los conocimientos adquiridos en su programa de enriquecimiento de uranio para desarrollar armas atómicas.
Estados Unidos y la Unión Europea apuestan llevar el caso de Irán a la ONU
En una carta, el gobierno de Teherán le propone a Alemania, Francia y el Reino Unido que se retomen este miércoles en Viena, tal y como se había acordado en diciembre pasado, las conversaciones con el objetivo de encontrar un acuerdo para reiniciar las negociaciones formales.
Su oferta ha recibido una fría respuesta internacional. “Las negociaciones presuponen una obligación. La obligación iraní era la moratoria”, ha afirmado el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov.
Desde Londres han calificado la oferta como ´vacua´, ya que “los iraníes han creado las condiciones para hacer imposibles más conversaciones“.
Este lunes, , EEUU, China, Alemania, Francia y Reino Unido se reunieron en Londres para abordar a puerta cerrada la crisis nuclear. Los diplomáticos acordaron pedir la celebración de una reunión extraordinaria de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para el próximo 2 de febrero que afronte la crisis.
Crisis internacional por la decisión de Irán
La reciente decisión de Irán de reactivar su programa de enriquecimiento de uranio -un material de uso civil y militar- ha causado una crisis internacional debido a la amenaza de la UE y de EE.UU. de denunciar a Teherán ante el Consejo de Seguridad de la ONU, con poderes de dictar sanciones.
Estados Unidos y la UE sospechan que Irán tenga intenciones de usar los conocimientos adquiridos en su programa de enriquecimiento de uranio para desarrollar armas atómicas, algo que Teherán rechaza alegando que sus intenciones sólo son pacíficas como la producción de combustible nuclear para plantas de energía eléctrica.
El próximo 2 de febrero, los 35 países miembros del OIEA deben examinar las medidas que se adoptarán contra Irán por retirar el precinto de la ONU de algunas de sus plantas nucleares. Una denuncia ante el Consejo de Seguridad no significa necesariamente la aplicación de sanciones contra Teherán, que ha amenazado con suspender su colaboración con el OIEA en ese caso.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR