El notable aumento del gasto público, que generará déficit notables en países de la zona euro como España, podría tener que obligar a los países más saneados a acudir en su rescate. Alemania ya avisa del temor a que esto ocurra, ya que la Unión Europea no quiere que ningún país abandone la zona del euro.
Según el ministro de Finanzas alemán
Los agujeros en las cuentas públicas de países como España, Irlanda, Portugal, Grecia e Italia están afectando ya al coste de sus emisiones de deuda pública y aumenta la probabilidad de suspensiones de pagos, según revela el mercado de los CDS (credit default swaps).
Como la expulsión del área de la divisa única de alguno de estos Estados quiere ser descartada a toda costa, la única opción que queda es que los países con unas finanzas públicas más saneadas acudan al rescate de las que se encuentran en el alambre presupuestario.
Ésta es la teoría del ministro de Finanzas alemán, Peer Steinbrueck. “Algunos países están encontrando dificultades con sus pagos”, admite el mandatario alemán en declaraciones a Bloomberg. “El marco normativo de la eurozona no contempla ayuda alguna para los países que sean insolventes, pero si nos atenemos a la realidad los demás Estados debrán rescatar a aquellos que tienen serios problemas”.
Las palabras de Steinbrueck llegan después de que los países comunitarios hayan aumentado su gasto público en cantidades espectaculares sin precedentes. A la reducción de ingresos fiscales se ha sumado el desembolso de dinero público para las entidades financieras y otros sectores, como el automovilístico, que ha producido muchas más unidades de producto de las que se demandan.
Precisamente, esta semana la Unión Europea ha abierto un procedimiento de infracción a España. Bruselas busca, de esta manera, presionar a los Estados miembros con el objetivo de que regresen al límite del 3 por ciento del Producto Interior Bruto tolerado por el Pacto europeo de Estabilidad y Crecimiento. El déficit de España en 2008 ha sido del 3,2 por ciento, y se teme que en 2009 supere el 6 por ciento.
La recesión está afectando en Europa más a los países que han experimentado una burbuja inmobiliaria, casos de Irlanda, España y Reino Unido, así como a aquellos en los que su falta de equilibrio presupuestario y sus políticas de expansión fiscal han dejado sus economía al borde el abismo, como es el caso de Portugal, Grecia o Italia. Un tercer grupo son países que, como Rumania, no estaban preparados para afrontar una crisis de esta magnitud.
El ministro de Finanzas de Alemania empieza por señalar un país. “Irlanda está en una situación muy difícil”, advierte. Steinbrueck no quiere hablar de más casos particulares.
Moody´s Investors Service Dietmar Hornung ya ha hablado de que la probabilidad de incumplimiento de Irlanda y España en el pago de su deuda es “remota”. “Nuestra calificación y las perspectivas siguen siendo apropiadas en Irlanda” y “España sigue siendo un solvente emisor”, explica.
Sin embargo, la ampliación de los diferenciales de deuda son “preocupantes” para el ministro de Finanzas de Luxemburgo Jean-Claude Juncker, que representa a los países que comparten el euro en las reuniones internacionales.
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