Política

Los secuestros continúan sembrando el pánico en Irak a días de las elecciones

El gobierno interino iraquí intenta poner un poco de orden por todos los medios antes de las elecciones. Pero a los ataques de los rebeldes hay que sumar los secuestros, que siguen aterrorizando al mundo. Las últimas víctimas han sido ocho ciudadanos chinos.

ÚLTIMAS VÍCTIMAS, OCHO CHINOS
Mientras el gobierno interino de Irak sigue tomando medidas dirigidas a garantizar, en la medida de lo posible, la seguridad de los ciudadanos que acudan a votar el próximo 30 de enero, los secuestros se suceden y siguen aterrorizando al mundo entero.

El más reciente lo confirmó ayer la embajada de China en Bagdad. Ocho ciudadanos chinos que trabajaban en Irak han sido secuestrados. Todos ellos desaparecieron la semana pasada, y el más jóven de ellos cuenta con tan sólo 17 años. Coincidiendo con el anuncio de la embajada, también ayer los secuestradores difundieron un vídeo en el que se muestra a los ocho rehenes. Los captores les acusan de trabajar en dependencias estadounidenses y amenazaron con ejecutarlos en 48 horas: “Capturamos a estos chinos que trabajan para una de las compañías chinas que colaboran en la realización de infraestrtucturas estadounidenses en Irak”, afirma en el video un hombre armado. En la cinta, realizada por una organización rebelde iraquí, los ocho rehenes muestran sus pasaportes.

La embajada de China en Bagdad solicitó al Consejo de los Ulema que interceda a favor de la liberación de los ocho rehenes de su país, secuestrados el martes en Irak. El Consejo de los Ulema, máxima autoridad suní iraquí, ya había mediado en año pasado en el rapto de ciudadanos chinos.

El arzobispo católico, liberado

Por otra parte, el grupo que secuestró al arzobispo sirio católico Basile Georges Casmoussa en Mosul, lo liberó ayer, después de pedir un rescate de 200.000 dólares. Según fuentes eclesiásticas esta cantidad no se llegó a pagar.

La puesta en libertad de Casmoussa fue confirmada por monseñor Petros Mouché, de rito sirio católico y de la diócesis a la que pertenece el arzobispo, quien aseguró que no se pagó rescate alguno.

El arzobispo sirio católico de Mosul, monseñor Basile Georges Casmoussa, fue secuestrado por desconocidos que, según fuentes de Mosul, le obligaron a subir a un automóvil cuando realizaba labores pastorales en su diócesis, donde viven más de 30.000 católicos iraquíes.

Nada más conocer el secuestro, la Santa Sede deploró, por boca del portavoz vaticano, el español Joaquín Navarro Valls, “del modo más firme este innoble acto terrorista” y exigió que el arzobispo fuera liberado.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú