En una entrevista concedida al diario El Universal, afirma que la descentralización política, la redistribución del ingreso y la globalización ponen a estos países a punto de transformarse en los próximos 20 años. Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela forman el terreno sobre el que trabaja Marcelo Giugale, director del Banco Mundial (BM) para la región andina.
DIRECTOR BM PARA LA REGIÓN
El BM, que presta sus servicios en 30 países de América Latina y el Caribe, centra su actividad en la lucha contra la pobreza y en la asistencia a esas naciones para que respondan con rapidez a las necesidades sociales urgentes causadas por sobresaltos económicos.
Ante la cuestión de si no son desalentadores los resultados del BM en la lucha contra males como la pobreza, Giugale señala que “en el día a día uno está tentado de llegar a esa conclusión. Pero cuando piensas a largo plazo, creo que los Andes son la próxima frontera. Lo digo con un análisis técnico por detrás. En el Banco Mundial nos juntamos a hacer pensamiento libre sobre cuál es el futuro de la región a unos 20 años y la conclusión resulta altamente optimista”.
Para el director del BM en la región andina este optimismo se basa en que “hay tres fuerzas estructurales desplazándose que ni los políticos podrán arruinar. Primero, el proceso de inclusión política, que se expresa en un nuevo léxico sobre mecanismos de participación: veeduría social, sociedad civil, presupuestos participativos, ombusdman. De allí surgen instituciones ya incluidas en las constituciones de los países andinos. Se trata de un proceso que va más allá de lo puramente mediático, como lo sería el color de la piel de un presidente y está plasmado en el proceso de descentralización administrativa. La explosión del aparato estatal es notable en Perú, que tuvo 600 años de centralización española y antes mil de imperios también centralizados. Hoy en día los presidentes regionales (gobernadores) son gente de mucho poder. Y lo mismo los alcaldes. Luego está la redistribución del ingreso y ahí es difícil entender que el Banco Mundial hable mucho de esto porque quizás no estamos identificados con estos procesos”.
Subsidios racionales
Otro de los puntos sobre los que incide Giugale es el de la repartición de los subsidios, que cree descompensada en la región. “Hay una cierta mentalidad de que los subsidios son para todos y eso creo que está cambiando”, señala el economista argentino. “La gente se pregunta por qué subsidiar la electricidad de los ricos o el gas domiciliario de los ricos en Ecuador”. Para Giugale “el tema no es eliminar los subsidios sino refocalizarlos. Asegurarse de que dentro del mismo espacio fiscal uno pueda darle el subsidio sólo a quien lo necesite. Y esa refocalización de los subsidios va a significar una tremenda diferencia en el tema de la inequidad. Sobre todo cuando defines la pobreza no por ingresos sino por necesidades básicas insatisfechas”.
El miembro del BM señala que “el otro elemento dentro de la redistribución del ingreso son los sistemas de financiación de la educación terciaria, no universitaria. La idea de que la educación terciaria es sólo para los ricos va a desaparecer. El ingreso adicional que logras por haber hecho un solo año de educación terciaria es casi el doble y esa barrera invisible para los pobres, que no podían ir más allá de la secundaria, está cambiando a pasos agigantados, con Bolivia y Perú llevando la delantera. Con todo y sus problemas, en Bolivia hay una revolución educativa que dejó atrás la enseñanza repetitiva. La historia de los héroes de la liberación. Ahora la cosa es más crítica y eso provoca la necesidad de seguir estudiando”.
Globalización transformadora
Para el director del BM para la región andina, hay un tercer elemento importante para la transformación económica de la zona; la globalización. “La globalización no se limita al comercio internacional”, apunta Giugale, “sino casi a una manera de vivir, y en los Andes, con una historia de muy poco comercio exterior y de economías cerradas, se está produciendo un cambio gracias a la globalización. Ahora todo el mundo quiere ser competitivo y eso ha disparado una serie de reformas en temas como los judiciales, licenciaturas, entrenamiento, calidad de los servicios aduaneros. Necesidades inevitables si se quiere competir por los mercados”.
Errores del pasado
En la entrevista, Giugale también tiene palabras de autocrítica (al Banco Mundial): “Los multilaterales hemos cometido muchos errores, pero en los últimos 10 años las unilaterales y sobre todo el Banco Mundial han cambiado mucho. Incluso nuestros críticos más acérrimos reconocen ese cambio. El Banco es mucho más abierto, mucho menos monolítico de lo que era antes. La globalización también le llegó a él”.
El economista argentino apuesta, más que por una rectificación, por una maduración de las políticas a emplear. “Las aperturas comerciales van a tener ganadores y perdedores y a los perdedores no hay que protegerlos de por vida, sino darles los mecanismos para que se adapten al nuevo mundo”, comenta, y señala que “ese principio que parece tan trivial, no fue analizado durante la furia de la liberalización a finales de los 80 y principios de los 90. El concepto que yo había escuchado era: esto hay que hacerlo de un golpe o políticamente se pone imposible. Muchas privatizaciones se hicieron a puertas cerradas, antes que consultar con quienes habían sido consumidores de empresas altamente ineficientes. Consumidores maltratados por décadas por empresas públicas. Ellos hubieran sido una excelente plataforma política para llegar al proceso de privatización de una manera más abierta y transparente”.
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