La ONU denuncia el aumento de los enfrentamientos entre bandas rivales
Un portavoz de ACNUR informó ayer domingo de que han desplazado a varios de sus equipos en la región hasta las fronteras de Uganda y la República Democrática del Congo para atender a los miles de congoleños que llegan a esa zona durante los últimos días.
Los equipos de ACNUR les han informado de que 15.000 refugiados están en un campamento improvisado que han instalado en el aeropuerto de Kisoro, a unos 450 kilómetros al suroeste de Kampala. Otro grupo de unos 5.000 se encuentra en el distrito ugandés de Kanungu, cerca de la localidad fronteriza de Ishasha.
El portavoz agregó que la mayor parte de los refugiados se encuentra bien y que los que se han instalado en Ishasha han llevado con ellos sus propios alimentos y sus animales de granja.
“Las necesidades más urgentes de los dos grupos son los alimentos, el agua potable, el refugio y la sanidad”, precisó el portavoz, que también subrayó que en su mayoría los refugiados han expresado su deseo de permanecer cerca de la frontera para volver a sus casas en la República Democrática del Congo en cuanto la situación sea segura.



















